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¿A qué se enfrentan las personas físicas y jurídicas? Quizás ya usted haya escuchado sobre FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act, por sus siglas en inglés), promulgado en marzo del 2010 por el gobierno de Estados Unidos con el fin de identificar a los ciudadanos y residentes norteamericanos que tienen dinero fuera de su país y el lugar donde lo tienen, por medio de la colaboración de entidades financieras, las cuales deberán reportar información relevante al fisco de Estados Unidos. De esta forma, este podrá validar si el contribuyente está declarando lo correcto o no.

Si bien es cierto mucho se ha hablado por los expertos acerca de las implicaciones que tiene el FATCA para las instituciones financieras en nuestra región, hemos dejado un poco de lado los requerimientos a los cuales las personas físicas y jurídicas se enfrentarán a partir de la entrada en vigencia de FATCA el próximo 1 de enero de 2013.

FATCA requiere a las instituciones financieras identificar si sus clientes, personas físicas y jurídicas son estadounidenses (de nacimiento o bien nacionalizados), o dentro de sus conformaciones accionarias cuentan con participación de estadounidenses por más de un 10% del total del capital accionario.

Entonces, si los bancos deben de cumplir con estos requerimientos, ¿para qué deben prepararse las personas físicas y jurídicas que tengan cuentas corrientes, de ahorro, inversiones, fondos de pensiones, entre otros productos? Algunos de los requisitos que los bancos posiblemente deban solicitar son los siguientes:

1. Evidenciar su nacionalidad de origen y si cuentan con la nacionalidad estadounidense. En el caso de las personas jurídicas demostrar la nacionalidad de cada uno de los que conforman el capital accionario y si estos cuentan con más del 10% del total del capital.

2. Evidenciar si la persona cuenta con permanencias prolongadas en Estados Unidos. (Más de 250 días continuos).

3. Declarar las instituciones financieras en las cuales tiene cuentas corrientes, cuentas de ahorro, inversiones, fondos de pensiones, entre otros productos.

4. Si ya era cliente, firmar un nuevo contrato en el cual se incluye una cláusula que autoriza a la entidad financiera a informar sus datos al Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

5. En caso de ser un cliente nuevo firmar el contrato que incluye la cláusula mencionada en el punto anterior

Estos son solo algunos ejemplos de los requisitos que las personas físicas y jurídicas deberán cumplir con las entidades financieras. Además, la institución financiera, en caso de tener algún indicio que le haga dudar sobre la nacionalidad o doble nacionalidad de la persona física, podrá aplicar todos los procedimientos que considere necesarios para obtener certeza sobre la misma.

En el caso de las personas jurídicas, la institución financiera aplicará procedimientos hasta donde lo considere necesario y que le permita establecer si hay participación de estadounidenses en el capital accionario y cuánto representa esta participación.

¿Qué sucede si como persona física o jurídica me niego a cumplir con estos requisitos? Inicialmente una persona física o jurídica que no esté anuente ya sea a facilitar información o bien autorizar el envío de su información al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, será catalogado por la entidad financiera como un cliente recalcitrante (rebelde), lo cual será informado por la misma a dicha oficina.

Las entidades financieras tendrán como objetivo el no contar con clientes recalcitrantes (rebeldes), dentro de sus carteras y la tendencia será la misma a nivel mundial. No queda como opción el hecho de cerrar la cuenta en la entidad financiera X para abrir otra en la entidad Y, pues todas estarán “obligadas” a solicitar la misma información y buscarán que sus carteras estén limpias de entidades recalcitrantes.

Como clientes, si bien es cierto podemos elegir dónde administrar nuestros fondos, el FATCA es una realidad, y el hacernos la idea de que no hay otro camino es la mejor recomendación en este momento. Si bien es cierto existen barreras de entrada muy claras, es importante que mientras más rápido como clientes nos concienticemos en este tema, más rápido nos vamos a preparar para enfrentar estos requisitos. El objetivo como clientes (físicos o jurídicos), siempre será poder contar con una entidad financiera a la cual podamos confiar nuestros fondos y nuestros datos.

 

* Gerente de Riesgo Empresarial, Deloitte Nicaragua