•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Fue una jornada histórica, nunca en Venezuela había votado tanta gente. La abstención fue mucho menor de la que todos los analistas habían supuesto y ello favoreció a la capacidad de movilización del aparato del Estado para recuperar algunos de los votos que habían perdido en los últimos procesos electorales.

Pero lo importante, más allá de los resultados de ayer, es el logro de ese joven líder, de apenas 40 años, Henrique Capriles, que supo movilizar para la alternativa democrática más de 6 millones de votos.

Es comprensible que muchos hoy tengan el corazón arrugado y es necesario dejar que los sentimientos fluyan y liberen la energía acumulada, pero esta, aunque muy importante, no es la derrota final. Si bien el gobierno logró un triunfo al recuperar parte de sus electores, el país sigue fundamentalmente divido en dos grandes mitades.

Las circunstancias difíciles que tendremos que atravesar para recuperar un país funcional no podrán ser resueltas  con la manera y el estilo de gobierno que hasta ayer ha prevalecido en nuestro país. Ninguna mitad puede por sí sola hacer que este país funcione y progrese, solo todos unidos podremos lograrlo.

Ahora el país cuenta no solo con un gobierno que ganó, sino también con una importante oposición unida detrás de un liderazgo que no nos defraudó.

En diciembre vendrá otra elección y esta vez no será  contra Goliat, así que a recuperar los ánimos, a descansar para volver a despertar y seguir luchando para recuperar una democracia funcional para nuestro país.

Ahora es cuando hay un camino para Venezuela.

 

* Director de analítica.com