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La crisis económica mundial se ha convertido en la tormenta recesiva que desde la década de los 70 viene acumulando Estados Unidos. Todo gracias al inmenso tamaño de su deuda pública, los déficits comercial y fiscal, y su astronómico gasto militar; situación acentuada en la década del 2000 con la voraz especulación financiera en la Bolsa de Valores, la crisis de la Burbuja del Internet, la Inmobiliaria y la persistencia, en la presente década de la crisis financiera, incluyendo la desaceleración del crecimiento económico y su ritmo lento de recuperación.

Todo se agrava con la crisis similar que arrastra a Europa, que incide en China, y que debilita el empleo y el consumo, en detrimento de la economía mundial. Algunos gobiernos continúan las políticas monetarias y fiscales que aumentan el déficit y la deuda, mientras otros imponen radicales y profundas reformas estructurales, que perjudican los programas sociales y la estabilidad política. Todo esto, afecta a nuestras pequeñas naciones, por el arbitrario precio del petróleo, de los insumos, materias primas y alimentos.

En el Orden Geopolítico, las grandes potencias de Occidente se articulan en la unipolaridad militar de los EU con la multipolaridad económica comercial, y se reacomodan, ante el surgimiento de nuevos ejes de poder autónomos que amenazan su hegemonía mundial, en lo económico y comercial, como ocurre con la imponente China comunista, con su estrategia de dependencia económica mutua con EU; Rusia, con Vladimir Putín se proyecta como en la época soviética; Brasil, la India y otros países emergentes. La nueva “Guerra Fría” que se vive entre las grandes potencias es multidimensional: “alimentaria”, “geo-energética”, “geo-financiera” y “geo-económica”.

En la APEC, 21 naciones se relacionan en la Cuenca del océano Pacífico, la que con EU, China, Rusia, Japón, en su eje, pretenden sea el nuevo centro gravitacional de la economía mundial.

En el Plano Geoestratégico la verdadera supremacía militar de orden Nuclear, Espacial y Cibernética, la lleva con gran delantera los EU, siendo su único rival Rusia, ya renovada, que conserva intacto su imponente arsenal nuclear, situación que Gorbachov visualiza cuando a raíz de sus reformas políticas y económicas, señala que en 25-30 años Rusia resurgirá. China, desde su relativa debilidad militar, ha logrado firmes avances satelitales y cibernéticos.

Los mares del mundo los continúa dominando ampliamente EU, controla los principales estrechos del globo: Gibraltar, el Canal de Suez, el estrecho de Bal el Mandeb, Ormuz, Malaca, y en nuestra región el Canal de Panamá, y el “Mare Nostrum” caribeño de Centroamérica-las Antillas.

Los EU con sus poderes inalterables del complejo militar-industrial y Wall Street se despliegan por el mundo pese a su golpeada globalización financiera que afecta la armonía deseada de su geo-estrategia, abarcando unos 40 países, con más de 800 bases militares, incluyendo siete nuevas en Colombia.

Todo este andamiaje se enfila a Brasil, Rusia, China, India, y en especial ante China, que hoy se encuentra en situación defensiva en lo militar, atizando su periferia inmediata islámica, en Asia central: Cachemira, Afganistán, Pakistán, y hasta de ser posible, en la Provincia de Xinjian, inmensamente rica en materias primas; así como en el Tibet budista que la oligarquía militar financiera occidental explota mediáticamente.

La supremacía global ya no puede llevarla unipolarmente EU, será multipolar. Esta “Guerra Fría Multidimensional”, presenta a EU con apreciable ventaja en el poderío militar y alimentario; Rusia, el jugador más importante en la industria del gas, lleva la iniciativa en el frente geo-energético, donde junto a la OPEP, Canadá y Brasil, decidirán en esta rama. Mientras China mantiene la delantera en el frente geoeconómico; y se disputa el nuevo orden geo-financiero global, lucha en la que China posee enormes reservas de divisas y lidera el circuito Hong Kong, Macao, Taiwán y Singapur.

En lo geo-energético, EU, China e India son frágiles en materia de Hidrocarburos, por lo que, dice Henry Kissinger, EU desea dominar el Oriente Medio, particularmente a Irán, para inclinar definitivamente la balanza. En este sentido, su aliado Israel tiene que luchar con todas sus fuerzas y armas contra los árabes que se les opongan.

Ideólogos conservadores alientan se domine el petróleo para controlar las naciones y el alimento para controlar a la gente; y ser EU la superpotencia que se imponga en una no descartable nueva guerra mundial.

El control naval de EU dificulta seriamente el abastecimiento de hidrocarburos de China en Yemen, Somalia, el Cuerno de África, por lo que Pekín busca rutas desde el lejano oriente ruso y Asia central, pasando por Irán y África, hasta Venezuela y Brasil. En el océano Pacífico EU despliega la mayoría de sus portaviones y de su flota de submarinos.

Estamos presenciando un juego abierto de actores multipolares de enormes costos destructivos humanos y materiales, situación en la cual Rusia es un factor de gran peso para inclinar la balanza hacia donde decida apoyar.

En este contexto Nicaragua debe continuar fortaleciendo claramente su posición “No Alineada” en la que proyectos vitales como el Canal Interoceánico lo construyamos unidos en el Gran Proyecto de Nación, Educación y Cultura, sin permitir ser arrastrados en esta vorágine apocalíptica.

 

Octubre 2012