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En Nicaragua se siente y se vive con mucho dinamismo. Vivimos un período de acción que atraviesa los distintos ámbitos de la sociedad. Uno de ellos es indiscutiblemente la educación, la que va acaparando la atención de varios actores y grupos que se introducen en ella con la intención y la acción de hacer de ella el factor clave del desarrollo humano, del crecimiento económico, del progreso social, del bienestar de la población y del sustento de la ciudadanía y de la democracia, acorde con las directrices del Plan de Desarrollo Humano del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional(2007-2011) y (2012-2016).

Por doquier surgen ideas, propuestas, estudios, foros, compromisos y proyectos, en distintos espacios y direcciones en la sociedad, a la par que el Gobierno ha oficializado su intencionalidad política en el Plan Estratégico de Educación (2011-2015) y está trabajando muy activamente en hacer prácticas y efectivas las directrices políticas, pedagógicas y de gestión expresados en el mismo.

En resumen están corriendo a nivel país muchos afluentes que sólo adquirirán su potencial pleno cuando se llegue a conformar con todos ellos un solo cauce de la educación nacional. En este contexto es necesario activar ese cauce porque existen condiciones y actitudes positivas para tal fin.

Para ello es preciso reflexionar a fondo sobre la educación, más en concreto sobre la escuela a fin de esclarecer su ubicación estratégica en la sociedad y el futuro del país.

La escuela sigue siendo el referente humano y social al alcance de la gran mayoría de la población en la que se activan los componentes claves de nuestra personalidad individual y social.

La convivencia escolar activa la función ineludible de la escuela como espacio público en la construcción de una convivencia que haga posible los aprendizajes para la vida en democracia y el desarrollo integral de los alumnos.

La escuela tiene un papel importante en el desarrollo de la autonomía moral de sus alumnos, en el cuidado de sus emociones y en la apertura de posibilidades para el ejercicio moral consecuente. La integración social de todos los alumnos, el fortalecimiento de vínculos de amistad, el respeto a las diferencias, el cuidado de la alfabetización emocional, la participación de los alumnos en las actividades escolares, el aprendizaje a través de formas de cooperación entre iguales, el apoyo de los alumnos más capaces a los que tienen dificultades de aprendizaje, la defensa de la paz, del medio ambiente y de la igualdad de personas, son elementos necesarios para construir comunidades escolares basadas en la responsabilidad y en el comportamiento solidario.

La escuela junto con la familia son dos sistemas que se apoyan mutuamente en la finalidad de incorporar a la sociedad a seres humanos constructivos y a ciudadanos que aporten al bienestar propio y al bien común. La escuela debe constituirse en un modelo de lo que será la integración futura del niño(a) y del joven a la sociedad. Por ello su propio funcionamiento debe ser la expresión de dicho modelo. De ahí la importancia del cuidado del clima escolar, la organización y la gestión de las escuelas en la dinámica de una gestión participativa y democrática. La escuela es el espacio vital donde se activan y construyen los fundamentos de la persona, de la ciencia y de la convivencia social. Sobre ellos tomarán fuerza las competencias humanas, técnicas y sociales del desarrollo y del bienestar.

El repunte por el interés de la educación en Nicaragua abre horizontes amplios de unión y colaboración para alimentar el cauce educativo nacional.

Sigue siendo necesario confiar en la educación y apostar por la escuela en toda su dimensión y proyección.

En un momento en el que se mueven tantos vigores dispersos conviene recordar que la educación escolar ha sido históricamente la base del progreso de los pueblos que han apostado decididamente por ella.

Recordar también que, a pesar de que su desarrollo genera nuevos desafíos y exigencias, la escuela forma parte de su solución y no del problema. No podemos esperar a progresar para poder educar, tenemos que educar para poder progresar. La escuela es la pieza clave.

Visualizo que en Nicaragua todos caminamos en esta dirección.

 

* Ph.D. IDEUCA