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Río San Juan es un departamento de muchos contrastes. Desde su creación en 1949 ha transitado por un camino tortuoso, largo y complicado. La riqueza natural, flora y fauna, ha sido diezmada por compañías y empresarios explotadores pertenecientes al capital depredador nacional e internacional. Apertura de la frontera agrícola, ganadería extensiva, saqueo de maderas preciosas, aguas contaminadas, pobreza extrema, analfabetismo, incomunicación en todos los aspectos, hacia adentro y con el resto del país, es la herencia de este nefasto tratamiento al departamento.

A lo anterior se suma el deterioro ocasionado durante décadas por Costa Rica, que comete crimen de lesa humanidad, no solamente con la construcción de la carretera paralela a la margen sur (noreste para ellos) del Río San Juan, si no por el envenenamiento del agua de los ríos y el lago; por el uso de fertilizantes, algunos conocidos como la docena prohibida, que utilizan en sus cultivos de arroz, piñas, naranjas; aguas que descienden desde las laderas de la cordillera volcánica (Rincón de la Vieja, Miravalles) hasta desembocar al gran lago de Nicaragua a través de ríos costarricenses afluentes del lago y del San Juan.

El GRUN define la concepción de desarrollo del sureste de Nicaragua enmarcado en el contexto turístico. El turismo pasa por una serie de condiciones de infraestructura propicias para que este se lleve a efecto con buenos resultados. Obstáculos estructurales estratégicos como la situación actual del agua potable en las cabeceras municipales y, específicamente, en la cabecera departamental, San Carlos, deben ser asumidos y resueltos como un paso adelante en la estrategia turística para la implementación de la estrategia

La escasez de agua potable en San Carlos es desesperante. Hace décadas que el agua es racionada. Además, el agua potable es de mala calidad. Esto impacta en hoteles y restaurantes. Los empresarios turísticos organizados claman al cielo. La población también pero sus voces no son escuchadas. A corto plazo, no se vislumbra en el horizonte inversión para solucionar esta situación. La respuesta, sin embargo, existe. Demanda voluntad política y decisión de enfrentar dichos obstáculos y vencerlos gradualmente.

A finales de septiembre sesionó en San Carlos la comisión nacional de turismo. Este acto no debe ser meramente protocolario y mediático. La comisión debe tomar acciones respecto a la problemática existente. El reto es traer el agua del lago de Nicaragua; potabilizarla con alta calidad y permanente las 24 horas del día. De esta manera se combatirán también las enfermedades intestinales, diarreas, parasitosis y demás daños que produce al cuerpo humano el consumo de agua de mala calidad.

Dotar de agua a la cabecera departamental conlleva no solamente a la implementación, desarrollo y fortalecimiento del turismo, sino que encierra la buena salud, el desarrollo intelectual y emocional del ser humano. La comisión nacional de turismo tiene, junto con el ejecutivo, un reto económico, ético y moral para fortalecer a Rio San Juan como destino turístico nacional e internacional.

La comisión nacional de turismo debe conocer que, además del problema del agua potable, existe el de aguas negras, de alcantarillado que hace, casi todo el tiempo, que en San Carlos se respiren olores nauseabundos y putrefactos que deben ser tratados como la basura para obtener resultados positivos y hacer atractivo al departamento y, principalmente, su cabecera.

Juigalpa solucionó el abastecimiento de agua potable en condiciones difíciles. San Carlos puede hacerlo. Es voluntad política y decisión para enfrentar los retos del futuro ante el cambio climático y la escasez de agua potable.

La naturaleza (algunos dicen que Dios) dotó a Río San Juan de grandes recursos naturales, siendo el agua una de las mayores riquezas que poseemos pero, desgraciadamente, la mano del hombre, la cultura depredadora, la miseria humana ha golpeado fuertemente uno de los principales recursos para la vida no sólo del hombre si no de las plantas y animales.

No obstante, el conocimiento, el desarrollo científico–técnico, los avances de la ciencia pueden revertir esta destrucción y brindar al hombre una nueva oportunidad para que se dignifique, desarrolle, y se humanice combatiendo su alienación. El potencial es el lago. El reto, del Estado de Nicaragua

 

* Catedrático. Universidad

Paulo Freire. San Carlos