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Las organizaciones que apuestan al modelo de ciudadano corporativo, poco a poco vienen ampliando sus estrategias de comunicación más allá del paradigma clásico de comunicación organizacional: mercadeo, comunicación interna, relaciones públicas, campañas, lobbyng y manejo de medios. Para lograr este objetivo, como advierte la investigadora española María Teresa Otero se necesita pensar en “temas o Issues” y abandonar el activismo. En este nuevo horizonte de comunicación algunas organizaciones entienden la importancia de contar con la alianza de líderes de opinión y especialista para colocar temas en la esfera pública. A este tipo de práctica se le conoce como estrategia Advocacy.

La estrategia Advocacy, es la alianza entre un líder de opinión o especialista y organización que contribuya al debate de políticas públicas en beneficio de la comunidad, sociedad y la organización. El líder de opinión tiene la ventaja de fijar temas de interés para la opinión pública e inclusive dar pistas a los medios de comunicación para que amplíen su mirada sobre políticas públicas que muchas veces son abordados por encima y terminan dando lecturas erróneas en la opinión pública.

A diferencia de los mensajes que construyen las relaciones públicas, publicidad, vocería y mercadeo, el Advocacy goza de mucha credibilidad en la opinión pública porque las audiencias, lectores y ciberlectores entienden que se trata de un discurso autónomo del poder. La construcción del discurso público del Advocacy siempre se teje desde la mirada crítica del autor. Y a su vez cumple con uno de los criterios noticiosos con el que los medios construyen sus discursos: depende de quién dice qué, tal como expone el paradigma de Lasswell. Por eso en la medida en que las organizaciones hagan alianzas con Advocacy de mucha reputación, los mensajes gozarán de mayor credibilidad.

El Advocacy aunque se centra en políticas públicas se diferencia del lobista porque el campo de acción del primero es público, es decir, todo los mensajes que construye son en la esfera pública, medios de comunicación e Internet, y no habla como representante de una organización, en cambio el lobista la mayoría de veces es un acto comunicativo en privado y su terreno por excelencia son los parlamentos, y se suele identificar como interlocutor de los intereses de una marca u organización.

El Advocacy se caracteriza por ser especialista, escritor, líder de opinión, suele ser consultado como fuente de información por periodistas; participa como especialista en debates, conferencias y seminarios internacionales. El punto en común que tiene con las organizaciones es que ambos están interesados en fijar temas de interés público que en alguna medida está vinculado con la filosofía del ciudadano corporativo y Responsabilidad Social Corporativa: Medio ambiente, libertad de expresión, Internet, telecomunicaciones, economía, derechos humanos, niñez, mujeres, sociedad civil, entre otros temas.

El Advocacy no hace publicity, ni manejo de crisis, ni publirreportaje, ni notas de prensa a favor de una marca, servicio o producto, sino que su función es hacer incidencia en políticas públicas que muchas veces pueden estar en consonancia o disonancia con la agenda de una organización, por eso muchas organizaciones conociendo el peso que tienen los lideres de opinión pública y como un ejercicio de auditoría social, buscan hacer alianzas para trabajar en función de una agenda donde se beneficie la comunidad y toda la sociedad en su conjunto.

Las organizaciones corporativas en la medida que están recurriendo más a la investigación en temas relacionados con el poder han concluido que una forma de hacer incidencia en políticas públicas más allá del lobbyng, y es por medio de alianza con los líderes de opinión y especialistas. Se trata de hacer una apuesta en común entre el líder de opinión y la organización desde su visión de ciudadano corporativo para fiar asuntos de políticas públicas en el mediano y largo plazo.

En realidad para ampliar las estrategias de incidencia pública, las organizaciones deben pensar en un modelo de relaciones del tercer milenio el cual apueste a “centrarse más en la gestión del futuro que en el presente, que en tomar decisiones del mañana” (Otero, M: Relaciones Públicas e Investigación). Está demostrado que la estrategia Advocacy puede contribuir a la fijación de políticas públicas, los actores que más réditos han sacado a esta estrategia son las ONG, sindicatos y organizaciones políticas.

 

* Comunicólogo