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El 5 de noviembre de 2012 publicó EL NUEVO DIARIO un artículo del ingeniero Pedro Cuadra Morales titulado “Las evidencias culpan al maestro”. Deseo hacer algunos comentarios, ya que dicha publicación me parece excelente e irrebatible.

Sostiene Cuadra que de los aproximadamente seis mil cuatrocientos millones de seres humanos que poblamos el planeta Tierra, sólo son cristianos el 30% (unos mil quinientos millones aproximadamente, si incluimos sus centenares de variantes).

¿A qué se debe ese fracaso del mensaje divino?: a que no hay reglas claras que todos podamos seguir. Dios no ha podido o no ha querido que así sea.

Por lo tanto el maestro tendría que aplazar al 70% de los alumnos (los aproximados cuatro mil novecientos millones de seres humanos que no son cristianos), y según las reglas internacionales docentes sería por culpa del maestro. El autor termina concluyendo que “no hay nadie a quien culpar de nada y no hay ningún mensaje o lección divinos conocidos que sean ciertos de manera incontrovertible. No hay maestro, sólo alumnos”.

Considero que ésta y otras conclusiones de Cuadra logran que jóvenes inteligentes, que no se dejan dar atol con el dedo, pasen de ser “hombres y mujeres de fe” (que no tiene ningún mérito) a hombres y mujeres de pensamiento libre, limpio y científico.

La lección o cristianismo se empezó a impartir hace apenas dos mil años. ¿Por qué tan tarde? Si sabemos que el Homo sapiens tiene unos doscientos mil años de estar sobre la Tierra, durante más de ciento noventa mil años no recibieron la lección y por lo tanto ¡están aplazados!, salvos o condenados según capricho divino.

La fe religiosa se adquiere en la infancia y la adolescencia. El 90% de los infantes que nacen en un país islámico profesarán el islamismo el resto de su vida. El 90% de los que se crían en un país cristiano profesarán el cristianismo el resto de sus días y así sucesivamente. Es obvio que la fe religiosa no tiene ningún mérito, más bien se trata de un juego de azar como la ruleta, pues la fe en determinada religión depende del sitio geográfico en que aleatoriamente le tocó nacer.

Finalmente expreso uno de los pensamientos que en lo personal me ayudó a salir de la fe católica y convertirme en ateo científico y sin rencores con nadie: No puedo creer en un Dios bondadoso mientras haya un diablo y un infierno.

* Médico pediatra.

mirandasaenz39@gmail.com