•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • EL PAIS

Mientras la Unión Europea celebraba en Oslo su flamante Nobel de la Paz, Berlusconi la hacía temblar. El anuncio del que ya no cabe llamar Il Cavaliere de que retiraba el apoyo de su partido, el Pueblo de la Libertad, al tecnócrata Mario Monti y de que se presentaría a las elecciones para intentar volver a ser primer ministro ha vuelto a sembrar dudas sobre Italia y sobre el futuro del euro, afectando también a la prima de riesgo española.

Es muy probable que Silvio Berlusconi despliegue una campaña de sesgo populista antieuropeo y, aunque los sondeos indican que no tiene posibilidades de ganar, es previsible que contamine al conjunto de la política italiana y europea.

El paso que fuerza la convocatoria de elecciones -y que le sirve de nuevo escudo frente a la justicia- impedirá que se aprueben unas leyes que eran esenciales para la regeneración de la economía y la política italianas, como la reforma electoral o la lucha contra la evasión fiscal.

Dicho paso pone también de manifiesto que Monti, que había devuelto estatura y credibilidad europea a Italia, dependía para seguir gobernando con ajustes impopulares de partidos que no se atrevían a protagonizar directamente las medidas de austeridad. La experiencia tecnócrata tenía sus límites y se habrá quedado a medias, marcada sobre todo por la depresión económica.

Ahora, Italia necesita aclarar su futuro en las urnas en febrero. El paso dado por el magnate introduce nuevas incógnitas. El nuevo líder de la izquierda, Pier Luigi Bersani, que ya se veía de presidente del Consejo, tendrá que esforzarse. Monti, por su parte, no ha manifestado aún si concurrirá a las elecciones con una lista propia de centro o no. Debería.

Europa tiembla. La historia, escribió Marx, se repite, primero como tragedia y luego como farsa. En el caso de Berlusconi, es una tercera vuelta, con consecuencias, de momento, nocivas para todos.

 

Madrid, España.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus