•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El boxeo, como cualquier otra forma de lucha, estimula el instinto de sobrevivencia que está a la base de la evolución, al prevalecer en las especies las características genéticas, del ser mejor dotado para superar el peligro. De manera que es difícil sustraerse a la atracción inconsciente por el enfrentamiento mortal.

Manny Pacquiao, de 34 años, con cinco títulos de boxeo, es uno de los mejores boxeadores del mundo. Este 8 de diciembre ha sido derrotado por Juan Manuel Márquez (de 39 años), con un nocaut espeluznante, que hizo temer por su vida luego que permaneció inconsciente sobre la lona por más de dos minutos.

Pacquiao inició su carrera profesional a los 16 años, en 1994. Lleva 18 años combatiendo. Inició en las 106 libras. Para este combate hizo un peso de 147 libras. Dedicado en los últimos años al entretenimiento, al canto, y a labores políticas como congresista en su país, no ha tenido un buen desempeño en sus últimas peleas. No obstante, hasta este 8 de diciembre era una atracción mundial de máximo nivel, y era extraordinariamente remunerado. En este último combate obtuvo una bolsa de 25 millones de dólares.

Su entrenador, Freddie Roach, miembro del salón de la fama como entrenador, y que peleó 607 asaltos en 8 años de vida pugilista, en la que pudo alcanzar el cinturón de los pesos medios del Consejo Mundial de Boxeo, a 52 años de edad padece del síndrome de Párkinson, posiblemente a causa de los golpes recibidos en sus sangrientos combates.

Sin embargo, después del combate, Roach declaró que su pupilo no estaba acabado y que continuaría boxeando. He aquí el dilema del boxeo: retirarse en el momento justo, precavidamente.

En este combate se enfrentaron los dos géneros que prevalecen con las mayores probabilidades de éxito entre todos los estilos del boxeo. El pegador, encarnado por Pacquiao, y el contragolpeador, del cual Márquez es el máximo exponente mundial (a criterio de Roach).

En general, un contragolpeador posee el 55 % de la fuerza y el 83 % de la resistencia que tiene el pegador. Pero aventaja a éste en 39 %, de mayor rapidez, y 71 % de mayor agilidad. Márquez se entrenó para adquirir mayor fuerza y velocidad en esta pelea.

El ritmo del combate lo establece el pegador. Por ello, el contragolpeador debe beneficiarse de la iniciativa del golpeador, aprovechando la menor falla del rival; debe descargar un golpe potente, que explote más allá de su oponente, cuando éste ha lanzado un golpe y aún no recupera su guardia. A un boxeador zurdo, como Pacquiao, se le debe caminar hacia la derecha. Márquez había entrenado cómo responderle con un cruzado de derecha, al jab de izquierda de Pacquiao.

En el quinto asalto, luego que Pacquiao le fracturase el tabique nasal, Márquez sangraba profusamente por la nariz. Cuando Pacquiao, que es un boxeador violento, lo llevó a las cuerdas con combinaciones certeras en el sexto asalto, Márquez, en peligro, respondió al jab de Pacquiao con un fulminante cruzado de derecha que puso fin al combate en el último segundo del asalto.

Hay en el boxeo un ritmo interior que improvisa una danza de reflejos, con los que el corazón y la razón se imponen al sufrimiento.

Los nuevos estudios médicos, con resonancia magnética, revelan que en una situación extrema el cerebro se apresta a la sobrevivencia, incrementando, en ese estado, el porcentaje de fibras musculares en actividad (del 85 % al 95 %). Así, la capacidad muscular puede crecer hasta 11 % ante un peligro extremo. Ello explica por qué el contragolpeador termine noqueando al pegador cuando éste lo apabulla; ya que, además, aprovecha las brechas defensivas que éste presenta durante su ataque frontal.

La ciencia médica intenta prevenir los daños cerebrales, antes que el boxeador presente los síntomas. Ha elaborado un índice de riesgo que se basa en la duración de la carrera y en el número de combates. El cerebro comienza a disminuir a los 6 años de carrera (cuando decrece el suministro de oxígeno al cerebro), y se deteriora la memoria y el proceso mental cognitivo a los 12 años o más de combates.

Para la ciencia médica, Pacquiao concluyó su carrera (máxime si su esquina padece un acelerado declive en su capacidad de pensamiento crítico). Para los intereses de la industria, todavía no. Ojalá, para Pacquiao, el boxeo hubiera sido un sueño.

 

* Ingeniero eléctrico.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus