Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

“Explicame esa vaina del día multa”, me dijo el profesor Fernando Malespín, Catedrático de Derecho Laboral de la UCA. “Es que se ha armado un enredo, parece que cuando nos cambian la seña nos metemos a problemas. He conversado con gente, incluso con abogados, y nadie sabe ¿cuánto cuesta un día multa?”, concluyó. Tienes razón, le dije, a mí me han asegurado que para todos los casos el día multa equivale a un día de salario de un obrero de la industria. Un amigo policía de chontales me comentó que en la capacitación sobre el nuevo Código Penal les enseñaron que el salario mínimo del sector industrial lo fija el Consejo Municipal. No pueden imaginarse la cara que puso el Catedrático de Derecho Laboral, quien sabe que esa cuestión es competencia de la Comisión Nacional de Salario Mínimo.

Es cierto fijar el costo del día multa no resulta tan sencillo, la cantidad varía en atención directa a la capacidad económica de la persona a quien se va a sancionar. Quizá por esa razón algunos prefieren la multa tasada en cantidades líquidas de aplicación general, en las que no importa la capacidad económica del sujeto que realiza el hecho. Por unas injurias domésticas, multa de quinientos córdobas, por unas lesiones en riña, multa de mil córdobas y por unas lesiones graves en accidente de tránsito, además de la pena de prisión, multa de dos mil setecientos córdobas. Ese era el sistema del viejo Código Penal, evidentemente es un sistema sencillo, ¿por qué entonces no se continuó con él en vez de introducir el famoso día multa?, cuestionan algunos colegas. Por la siguiente razón, les digo, porque el sistema de multa tasada de aplicación general violenta el principio constitucional de igualdad. Les voy a explicar cómo.

Para entender claramente la cuestión, debemos aceptar como válido que el principio de igualdad se basa precisamente en el reconocimiento de la diferencia. La ley debe tratar igual lo que es igual y de manera diferente lo que es diferente. La ley no puede tratar de la misma manera a un adulto que a un niño, a una persona capaz que a una persona demente. Así, pues, el sistema de multa tasada determina que ante dos hechos similares realizados por personas distintas, en el accidente de tránsito que produjo lesiones graves, por ejemplo, hay que aplicar una multa de dos mil setecientos córdobas, tanto al cadete de taxista que gana dos mil setecientos al mes como al contador de una empresa con salario de veintisiete mil córdobas mensuales. La multa representa para el cadete todo el salario de un mes, mientras que para el contador tan solo un 10% de él. ¿Con quién se está siendo más severo entonces? Obvio, ante dos hechos iguales la ley era más dura con el que ganaba menos ¿Es o no una violación al principio de igualdad?
El sistema de día multa que incorpora el nuevo Código Penal trata de garantizar el cumplimiento de este principio. La cantidad de la multa estará determinada por lo que usted gana como salario. De acuerdo con el artículo 64 del CP, el día multa equivale a un tercio del salario diario que percibe la persona, al cadete que gana noventa córdobas diarios, un día multa le supondrá treinta córdobas, al contador de la empresa que gana novecientos al día, un día multa le supone trescientos córdobas. Si se tratara del caso de un delito de injurias, sancionado con una pena mínima de cien días multa, el cadete estará obligado a pagar tres mil córdobas, mientras que el contador pagará treinta mil. ¿Verdad que la magnitud de la sanción es igual para los
dos?
Pero la cuestión del día multa a veces resulta compleja, no siempre se trata de personas con un salario fijo, como el cadete, el cajero, el maestro o el contador. ¿Cómo se calcula el día multa en el caso de personas que tienen varios ingresos o no ganan lo mismo todos los días?, ¿cómo se calcula el día multa del que no percibe salario alguno porque está desempleado?, son preguntas que todos nos formulamos. En el primer caso, donde no hay ingresos fijos, la ley obliga al juez a calcular el día multa tomando en cuenta “todos los ingresos del procesado”, y corresponde a la parte acusadora “demostrar al juez la verdadera situación económica del acusado”. En el segundo caso, donde no hay ingresos del todo, o no se puede comprobar que haya alguno, es donde se aplica la “excepción” siguiente: el día multa equivaldrá a un tercio del salario mínimo del sector industrial. Por esta razón, el Ministerio del Trabajo comunicó el día diez de julio de este año, que a efectos del nuevo Código Penal, el salario mínimo del sector industrial vigente es de cincuenta y cuatro córdobas con ochenta y seis centavos diarios. Para los casos “excepcionales” que se calculan con esta base un día multa equivaldrá a dieciocho córdobas con veintiocho centavos diarios.

¿Y si no se paga la multa establecida qué ocurre? Bueno, toda persona condenada al pago de una multa tiene treinta días para hacerla efectiva, como no hay prisión por deudas, si no cumple durante ese tiempo la pena de multa se convierte (conmuta) en trabajo en beneficio de la comunidad, cada día multa no satisfecho representará dos horas de trabajo comunitario (limpiar calles, asistir a servicios hospitalarios, trabajo en bibliotecas públicas, etc.). Si el condenado no quiere prestar servicio comunitario, entonces la pena se conmuta nuevamente y se convierte en prisión. “Así es la vaina de los días multa”.


*Profesor de derecho penal UCA
Doctor en derecho penal por la Universidad de Alcalá, España