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“Indudablemente soy, / casi me doy cuenta ahora, / más de cuanto puedo comprender, / más de cuanto apenas vivo.” (Huellas del otoño, F.J. Bautista)

Del texto que lee puede ser que usted entienda lo que no he dicho, incluso que haya escrito lo que no pensé. Puede ocurrir que lo pensado no sea lo escrito, y lo escrito no sea lo que entienda por la naturaleza subjetiva de nuestra existencia cotidiana, ilusiones diversas y cambiantes, cuyas comprensiones, incompletas y complementarias, provienen de uno(a) y otro(a).

Le invito a hacer una prueba frente al espejo. Tome con la mano derecha su teléfono celular y fíjese en la imagen que tiene enfrente. ¿En qué mano está el celular? Véanlo: en la izquierda, ¿es ilusión óptica? ¿Quién nos engaña, qué creemos, qué somos?, ¿cómo nos vemos, cómo vemos a otros, cómo percibimos las cosas infinitamente pequeñas e inmensamente grandes que nos rodean y forman? Los errores de apreciación son cotidianos, terminamos aceptando falsedades, casi todo termina siendo ilusión en nuestras percepciones. ¿A cuántos errores nos llevan? La consecuencia equivocada de vernos, de ver a otros, de ver al universo y actuar con esa distorsión, lleva enfermedades, guerras, muertes, contaminación, desigualdad y destrucción. Es el riesgo contemporáneo que nos amenaza.

¿Nos percatamos que la Tierra se mueve en rotación y traslación? Sentimos que estamos inmóviles a pesar de la gran velocidad de desplazamiento. Pareciera que permanecemos en una superficie plana, pero realmente desde nuestra ubicación en el Trópico, estamos de lado en la esfera terrestre. No solo no caemos gracias a la fuerza de gravedad y la velocidad de rotación, tampoco sentimos la inclinación del globo. Nuestros sensores humanos afortunadamente ocultan la realidad para evitarnos complicaciones.

¿Qué decir de los colores?, su origen es la luz, si no hay luz, no hay color. Los objetos, de acuerdo a su composición, la absorben o rechazan; se presentan a nuestros ojos en uno u otro tono. Vemos los colores de manera distinta, casi ningún otro animal los percibe. Podemos decir lo mismo de los sonidos, de las vibraciones, de sus distintas frecuencias; desde donde aparentemente hay silencio, fluyen ondas de energía, luz y sonido.

¿Existe el vacío? No existe el vacío absoluto, pero es inmenso el “espacio” entre galaxias, planetas y estrellas, entre las minúsculas partes con que estamos hechos, entre células y átomos, entre electrones y partículas, un espacio por donde fluye movimiento y gravedad de cuerpos de distinta masa y distancia, en armonía sorprendente e incomprensible caos.

¿Qué de lo que escuchamos, vemos o sentimos es cierto? Nuestra mente se encarga de establecer rangos de veracidad, para aceptar o negar, dudar o asumir certezas. Lo percibido se asimila desde el proceso interior que es producto de la evolución, de las influencias externas, y quizás, una limitada opción personal.

El 2012 llega al fin según el calendario de convenciones humanas y astronómicas. El mundo seguirá existiendo. ¿Podremos verlo de manera distinta? Los mayas fecharon el inicio de la Cuenta Larga del calendario Tzolkin el 11 de agosto de 3114 a.C. Lo concluyen el 21 de diciembre al cerrar e iniciar una era. El Sistema Solar en la Vía Láctea finaliza su recorrido elíptico, completa cinco ciclos de 5,125 años, 24,625 años solares, un día galáctico, inicia “un tiempo de desarrollo y evolución” que comenzó en 1992. Identifican la oportunidad hacia una evolución superior. ¿La percibimos? ¿Recuperaremos los equilibrios en los cambios de conciencia? Cada quien, desde sus convicciones, conocimientos y creencias podrá interpretarlo. Según Eclesiastés: “Generación va y generación viene, mas la tierra siempre permanece. Y sale el sol y se pone el sol, y se apresura en volver al lugar de donde sale”. Según Isaías, dijo Dios: “Voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva: de lo pasado no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua”.

Desde la energía universal que fluye, desde el impulso que nos empuja “sin rumbo cierto”, nuestras ilusiones cotidianas, erróneas e imprecisas, requieren derrumbarse para dar paso a una nueva manera de vernos, de ver al otro, de vivir en la tierra y de ser parte del inmenso universo que no comprendemos.

8/12/2012.

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