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Yo creo que el pueblo de Nicaragua jamás se imaginó la enorme cantidad de líderes que ansiosamente quieren servirle. Este espíritu de servicio que se ha apoderado de muchos líderes nicaragüenses, me condujo a un justificado optimismo.

Esta preocupación, esta mística por servir a los demás, me impresionó profundamente y hubo días en que pensé que esa aspiración de servir desinteresadamente al pueblo nicaragüense podría haber sido inspirada por la Virgen de Cuapa.

Hasta llegué a suponer la existencia de algo milagroso a favor del pueblo de Nicaragua; el milagro de hacer que a tantos líderes los llegara a dominar, de la noche a la mañana, el apostolado deseo de servir a nuestro pueblo.

Animado por la suposición de este milagro y con la curiosidad que me produjo la observación de esta ansiedad por servir, conversé con los analistas políticos de Acoyapa con el objetivo de profundizar en mis conocimientos sobre esa masiva disposición espiritual de entrega a los demás.

Los analistas políticos desde un principio negaron que la Virgen de Cuapa tuviera algo que ver en este asunto. Ellos dicen que descubrieron que los líderes que están ansiosos por servir al pueblo nicaragüense quieren hacerlo, pero desde los escaños de la Asamblea Nacional, es decir, que quieren servir al pueblo nicaragüense, pero cargando la pesadísima cruz de una diputación.

Este descubrimiento condujo a los analistas acoyapinos a a estudiar la naturaleza de esta ansiedad por servir. Se trata de una desesperación por servir, pero a base de ganar cinco mil dólares mensuales, incluido el beneficio de no hacer nada o casi nada; de una ansiedad por servir, pero con libres, gasolina, etc.; de una ansiedad por servir, pero a base de vivir viajando gratis al extranjero con jugosos viáticos; de una ansiedad por servir, pero a base de tener la posibilidad de poder traficar con la influencia debida para hacer “negocitos” parlamentarios y extraparlamentarios, para emplear en la Administración Pública a su familia, a su querida, etc.; de una ansiedad por servir pero a base de …….…….

Los analistas políticos acoyapinos me contaron que hablaron con cuarenta líderes —una buena muestra— y que cuando hablaban con ellos sobre los “derechos” que tendrían si llegaran a ser Padres de la Patria, el rostro se les iluminaba y la ansiedad les aumentaba.

Yo no acepto el resultado de las investigaciones realizadas por los analistas de Acoyapa, puesto que aceptarlo equivaldría a aceptar la tesis de que los líderes políticos que quieren ser diputados solamente están interesados en la “melodía”, y esto no es cierto. Nuestros líderes políticos no quieren dinero ni poder, porque lo que les interesa es cultivar la virtud de servir desinteresadamente al pueblo nicaragüense, al que aman con locura. A pesar de la tesis de mis paisanos yo continúo con mi justificado optimismo.