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Los trabajadores del servicio domestico representan aproximadamente 280 mil personas que ejecutan labores propias del hogar a cambio de un salario que en general está por debajo del salario mínimo y con una jornada de trabajo a veces excesiva. Muchas de estas personas están al margen del disfrute de los beneficios laborales y de seguridad social, no porque no exista el cuerpo jurídico para ello, sino porque algunos empleadores por diversas razones no cumplen con lo que manda la ley.

La edad mínima para ser trabajador doméstico es de catorce años, y desde esa edad y hasta menor de dieciocho años se consideran adolescentes, por lo que el empleador que los contrate tiene la obligación de notificar a la Inspectoría Departamental del Trabajo.

Como el resto de trabajadores, tienen derecho a vacaciones, al pago de horas extras, al décimo tercer mes, a su descanso semanal o séptimo día; al pago de la indemnización por antigüedad o años de servicio… Tienen derecho a su reintegro si es despido en violación a las disposiciones prohibitivas.

Referente a su jornada de trabajo, si bien es cierto que se dispone que tengan derecho a doce horas de descanso absoluto mínimo diario, ocho de ellas nocturnas y continuas, no debe interpretarse que su jornada es de doce horas continuas, ya que dentro de ella tienen derecho a un descanso de cuatro horas. Cuando se trate de trabajadores adolescentes la jornada laboral establecida será de seis horas diarias y treinta horas semanales, entre las seis de la mañana y las ocho de la noche.

La retribución o el salario, que no debe ser inferior al salario mínimo, además del pago en dinero, comprende los alimentos de calidad y en cantidad suficiente y el suministro de habitación cuando duerma en la casa donde trabaja. Aquí tenemos otro aspecto problemático y que es desconocido por muchos trabajadores domésticos y algunos empleadores, ya que para el pago de sus prestaciones sociales correspondientes, se le debe sumar adicionalmente los alimentos y habitación que se den, con un valor equivalente al cincuenta por ciento del salario que perciba en dinero.

Tiene derecho a que se les permita asistir a una escuela nocturna para cursos corrientes o de alfabetización en su caso, teniendo el empleador la obligación de promover y facilitar para que se matriculen y asistan regularmente a un centro de educación formal, programa especial y/o capacitación, acorde con su edad, nivel escolar y condiciones que favorezcan su desarrollo, sin deducir parte del salario pactado.

En asuntos de seguridad social, se establece la obligación del empleador inscribirlos en el régimen de seguridad social, para el goce de los beneficios y de programas especiales de salud. No obstante dicha obligación, en atención a la naturaleza de dicha actividad laboral, de no inscribirlos el empleador asume la responsabilidad en los casos que corresponda. Sin embargo, en el caso de que el contratado sea adolescente, además del estricto cumplimiento de la obligación del empleador de incorporarlos al régimen obligatorio de seguridad social, deberá incorporarlos a los programas especiales de salud.

Se impone la obligación al empleador de garantizar el salario del trabajador del servicio del hogar, sea adolescente o mayor, cuando contrajere cualquier enfermedad derivada de la relación laboral o que se haya adquirido por el contacto o vínculo con el empleador, con las personas que habitan en la casa donde se desempeña o de aquellas que permanecen temporal o periódicamente en la misma.

Para ello tenemos dos situaciones: En el caso de no estar afiliado al seguro social, el empleador deberá pagar el salario total y las prestaciones de salud, hasta su total recuperación; y de estar afiliado el INSS otorgará el subsidio económico, debiendo el empleador asumir el complemento hasta cubrir el salario total. Otro derecho es que en caso de muerte de este tipo de trabajador y que no esté afiliado al seguro social, el empleador sufragará los gastos del servicio funerario en un cien por ciento.

Es un sector sensible y requiere un cambio de actitud entre ambas partes y que se cumplan las disposiciones vigentes.

 

* Abogado y docente, UCA. / abogadoemr@hotmail.com