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Después de una semana de estar pensando si escribir o no lo que tanto me ha molestado leer, hoy he tomado la decisión de expresar el disgusto, la vergüenza e indignación que me han causado las diferentes “noticias” publicadas por los medios escritos de mayor circulación en el país, en relación al caso conocido como LOS TELEVISA.

Algunos van a decir que estoy loca, perturbada o simplemente confundida sin saber diferenciar entre el bien y el mal. No se trata de entrar en el campo legal, ni de acusar ni defender a nadie por los delitos por los que fueron acusados los 18 mexicanos en Nicaragua. Una gran labor de nuestra Policía Nacional y un trabajo excelente de la Fiscalía y el honorable Poder Judicial; hemos dado el ejemplo a muchos otros países que dejan pasar o se hacen de la vista gorda por conveniencia.

Lo que me ha causado asco y repugnancia ha sido la forma en que los periodistas y las periodistas que han publicado la noticia, se han enfocado casi con saña y con especial interés en ridiculizar a la jefa del grupo, la mujer Raquel Alatorre. Tal parece que ese gran despliegue de sus emociones personales que no pudo controlar en público, tenía como intención decirle al mundo que esa mujer merecía ser castigada con más fuerza y rigor que los 17 hombres bajo su mando. ¿Y por qué? Parece que sólo por el hecho de ser mujer.

No dudo que esa mujer sea más aguerrida y más inteligente o astuta que los hombres bajo su mando, ¿pero es que ese es un delito más? ¿Es que el ser mujer es un delito más en su contra? ¿Es que ella merece un castigo mayor sólo por el hecho de ser mujer? ¿Es que merece ser “vulgareada”, como decimos aquí, sólo porque siendo mujer no pudo controlar sus emociones?

ALATORRE PRESA HASTA EL 2042, decía el enorme titular de primera plana de uno de los medios escritos, el 19 de enero de 2013. ¿Acaso los 17 hombres no fueron acusados y condenados por el mismo delito y con la misma pena? Se ensañaron en la mujer, a los hombres no los enfocaron, para ellos no hubo close-up. Aun así, no se ha oído ni una sola voz de protesta por parte de las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres, las asociaciones que velan por la igualdad de derechos, nada; todo el mundo se ha quedado en silencio.

Qué forma más elocuente de abonar y aplaudir al machismo que padece nuestra sociedad, y qué cobardía magnificar la noticia publicando un Slide Show de fotos de la única mujer del grupo “resquebrajada”, según el artículo. Esa noticia, tal como fue publicada, no podía simbolizar mejor al machismo periodístico. Que Dios salve a las mujeres.

 

* Diseñadora y Promotora de Arte.