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Latinoamérica es un mercado importante para los productos de la industria china y los últimos reportes de un sector tan tradicional como el acero lo confirman. Y es notable que hay una concentración en algunos mercados locales, sobre todo en los grandes, muy superior a la del resto.

China, el mayor productor mundial de acero, exportó a la región productos por un valor de 45 mil 602 millones de dólares en 2012, lo cual es un aumento del 11% en comparación con un año antes, de acuerdo a datos divulgados hace dos días por la Asociación Latinoamericana del Acero, Alacero, una entidad civil que conforman 52 empresas de veinticinco países. De ese total de exportaciones, el 7% proviene del comercio indirecto.

¿Cuáles son los principales productos que se importan desde la República Popular China?

El primer rubro de relevancia lo constituyen los automóviles y los vehículos comerciales y representa un valor de US$6,880 millones; el segundo son las máquinas de oficina, con un valor ligeramente inferior, pues es de US$6,691 millones; y, en tercer lugar, está la categoría máquinas y equipos, por un valor de 5 mil 416 millones de dólares.

Según Alacero, Brasil es el principal mercado, habiendo importado US$11,293 millones el año pasado. El gigante sudamericano es seguido por México (US$9,007 millones) y Venezuela (US$4,607 millones). A Venezuela corresponde el porcentaje más grande en la subida de importaciones con un 48% del valor adicional importado regional en 2012. Le siguen México, con un 19% más, y Chile, con 17%.

El producto con el mayor crecimiento fueron los ferrocarriles (364%); luego vienen las latas y las cajas de metal para embalaje (139%); y después tenemos las calderas y generadores de vapor (131%), según el reporte de Alacero.

En general, la producción de acero mundial creció un 1.2%, llegando a un nuevo récord de 1,550 millones de toneladas, gracias a China, de acuerdo a la Federación Mundial del Acero. La RPC produjo 716.5 millones de toneladas (Mt), seguida de Japón (107.2 millones) y Estados Unidos (88.6 Mt).

Las materias primas dominan las exportaciones latinoamericanas hacia el mercado asiático. Las elevadas tasas de crecimiento (muchas de doble dígito) y el dinamismo asombroso de la economía de la RPC en los últimos 12 años -- junto a un apetito consumidor cada vez más voraz y exigente--, dispararon los precios globales de esas “commodities”.

Además de convertirse en el socio comercial número uno de países como Brasil o estar entre los principales del comercio –como en los casos de Argentina, Chile, Perú, México–, muchos de los productos exportados por los países latinoamericanos tienen en China su principal mercado, como la soya argentina o el mineral de hierro brasileño (también Brasil es un exportador de soya muy importante).

El auge del consumo de “commodities” en China entre 2000 y 2010 trajo consigo que las importaciones de mineral de hierro aumentasen 42.5 veces, y las de cobre 16.2 veces, según aduce un artículo de Jorge Castro, ex asesor del presidente argentino Carlos Menem, para el diario Clarín.

La crisis económica mundial, con una consecuente caída de la demanda de EU, Europa y Japón –principales mercados chinos–, ha tenido su impacto en la desaceleración de la economía de la RPC, y esto, como debía esperarse, también le ha pasado la factura a Latinoamérica. La RPC solo creció 7,8% en 2012. Su demanda feroz de productos primarios también ha mermado.

“Las importaciones chinas de mineral de hierro caerían en enero tras subir a un máximo histórico el mes anterior, aunque las compras de petróleo y cobre crecerían ante una mayor producción de refinerías y fábricas antes de las festividades del Año Nuevo Lunar (que comienza la semana venidera)”, reporta Reuters.

Las cifras de la importación de productos con acero son ilustrativas de un fenómeno positivo en sí, como es el desarrollo del comercio con China. No obstante, confirman ciertas tendencias preocupantes e invitan reflexionar.

Pese al boom y sus efectos benéficos, la relación comercial con el dragón ha afianzado la dependencia tradicional de América Latina de esos productos primarios con escaso o nulo valor agregado, como lo han expresado los expertos. El 60% de las exportaciones sudamericanas son de este tipo. Ese comercio agrega obstáculos al proceso de desarrollo de economías más diversificadas y creadoras de bienes más sofisticados.

Otro hecho evidente es que China se consolida como origen de cada vez más bienes industriales para la región, en un desafío comercial mayor para EU, Europa y el resto de Asia.

 

* Analista de asuntos de Asia-Pacífico.