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El declive en la educación de un pueblo, produce un atraso recíproco en la sociedad; lo cual, a su vez, influye en la baja calidad de la conciencia social.

Pueblos con vocación a la extinción, cuyo elemento más significativo es un retroceso educativo sostenido, emigran de sus sociedades fallidas, y quienes remanen degeneran, así, en muchedumbre, viciosa e irracional (como la tribu de los Yahoos de Borges). El sistema democrático, a su vez, declina en oclocracia (gobierno de los demagogos y corruptos, de quienes no tienen formación ni preparación y explotan la ignorancia de las masas, para encarnar sus intereses particulares).

De los 2,770 jóvenes que enfrentaron el examen de admisión de la UNI, logró aprobar –esforzadamente, con la nota mínima de 60- el 5 %, o sea, 136 estudiantes. La tendencia hacia el desastre educativo es que cada año el porcentaje de aprobados, en ese examen elemental, baja 0.5 %. ¿A qué se debe este fracaso?

El porcentaje del PIB que Nicaragua destina a la educación básica y media descendió, del 4.1 % en 2009, al 3.4 % en 2012, y al 2.8% en 2013. Cuba invierte en educación el 9,8% del PIB, como Islandia, Suecia y Noruega, que invierten más del 7% del PIB.

Veamos qué ocurre en la educación preescolar en Nicaragua. De 2007 al 2013 la inversión en Preescolar se redujo en 64%. Se le asigna el 2.5% del presupuesto destinado a educación primaria. En América Latina, ese porcentaje es del 14 %, Y en Estados Unidos, es del 70%.

¿Qué ocurre en Primaria? Su presupuesto descendió, a partir del 2007, en 4% anual. El 26% de los profesores son empíricos. En consecuencia, la deserción escolar creció de 16.5% a 20.4 %. Y el porcentaje de aplazados creció de 10.5 % en 2004, a 16.9 % en 2008, y a 20 % en 2012.

En Primaria la tasa de repitencia, ha subido hasta el 11%, mientras en América Latina este porcentaje ha disminuido al 8%. Al final del sexto grado, el 52% de los estudiantes no culmina Primaria. En América Latina, en cambio, sólo el 17% de los alumnos abandona la escuela antes de finalizar la educación primaria.

Nicaragua invierte en educación primaria USD316 por estudiante (9.9% del PIB per cápita). Honduras y El Salvador invierten USD646. Y Costa Rica y Panamá invierten más de USD1,679. Consecuentemente, Nicaragua ocupa, en mala calidad educativa de Primaria, el puesto 131 entre 139 países.

La situación empeora en Secundaria. Por estudiante, Nicaragua invierte el 4.5% del PIB per cápita, mientras los países de América Latina invierten el 18%. La tasa de escolaridad en América Latina es del 67.5%. En Nicaragua, es de 44%. Luego, sólo el 40% de quienes se matriculan logran completar la Secundaria.

En 2012, el abandono de los estudios representa el 21% de los estudiantes inscritos. El porcentaje de reprobados se mantiene en 28%. La repitencia fue del 7.9%. Los profesores empíricos son el 41%. Nicaragua es el único país del hemisferio que invierte por estudiante de Secundaria menos de la mitad (45%) de lo que invierte en Primaria. Costa Rica invierte el 98.6%; El Salvador 107%; y Panamá el 122%.

La tasa de matrícula bruta a nivel universitario es de 18.0% (equivalente al 30% de los egresados de secundaria). En América Latina este porcentaje de matrícula es del 26%. Sin embargo, contradictoriamente, Nicaragua invierte el 29% del presupuesto educativo en la educación universitaria, mientras América Latina invierte el 18%. El monto por estudiante universitario corresponde a USD1,154 (casi ocho veces más de los USD144 que invierte por estudiante de secundaria). De los inscritos, egresa el 37%. Y el 53% de esos egresados no alcanza a insertarse en el mercado laboral. De manera, que el 5.2% de los egresados de Secundaria logra trabajar, luego, como profesional: o sea, sólo el 3.13% de los jóvenes mayores de 18 años. El 96.87 % restante, está condenado a emigrar; al trabajo informal; a vivir en la pobreza (a expensas de alguna dádiva clientelista del régimen); o al desempleo.

En ese declive educacional inexorable, este régimen corrupto extiende sus alas para consolidar velozmente el poder degenerativo de la oclocracia.

 

* Ingeniero eléctrico.