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Siempre me he preguntado si la fecha del 11 de septiembre fue escogida al azar por Bin Laden para efectuar su ataque a las Torres Gemelas de New York, o es una fecha con un significado especial para este terrorista y genocida que gracias a Alá y los USA duerme el sueño de los justos en el fondo del mar.

Leyendo un libro sobre las grandes batallas entre cristianos y musulmanes, donde relatan la batalla de Lepanto, la de Navas de Tolosa, la batalla de Viena etc., etc., me llamó la atención la fecha de un 11 de septiembre en que fue librada esta última, y su significado en su momento para musulmanes y cristianos.

Revisando la historia encontramos que la confrontación entre el Islam y la Cultura Occidental y/o cristianismo tiene casi 1400 años y el largo periodo de paz que ha existido entre estas fuerzas nos ha hecho olvidar qué es lo que está en juego.

La captura de la ciudad de Viena siempre fue una aspiración estratégica del Imperio Otomano, debido al control que esta otorgaba sobre las rutas comerciales del Danubio, desde el Mar Negro a Europa Occidental y del Mar Mediterráneo Oriental a Alemania.

Viena ya había sido sitiada por tropas musulmanas en 1529 y era la puerta de entrada a la Europa Occidental y en especial a la conquista de Roma (el sueño musulmán siempre fue conquistarla para convertir la Basílica de San Pedro en una misquita).

Viena fue nuevamente sitiada en el año 1683 por un ejército musulmán de trescientos mil hombres y fue salvada gracias a la intervención del Rey de Polonia, Juan III Sobieski.

La batalla de Viena está considerada como una de las que cambiaron el destino de la humanidad, y supuso un antes y un después en la historia europea, pues se opuso al poder del Imperio Otomano, el cual ya no se extendería más.

Poco a poco Austria, Hungría, Rusia, Polonia y otros países de Europa Oriental irían recuperando sus territorios perdidos ante el imperio turco y por los próximos cuatrocientos años el Islam sería eclipsado por el crecimiento de las sociedades cristianas en el mundo occidental.

La motivación de los terroristas musulmanes es revertir la tendencia decadente del mundo islámico frente a la cultura occidental, que se inició el 11 de septiembre de 1683 cuando el ejército del Imperio Otomán que había sitiado Viena, es derrotado y aniquilado.

Para Al Qaeda las Cruzadas son un proceso histórico que tendrá solución hasta que llegue la victoria final del Islam sobre los infieles. Según analistas Bin Laden y sus musulmanes creían que Afganistán era la oportunidad para darle vuelta a la carreta, poner en marcha nuevamente al Islam y llevarlo a su estado de preponderancia como en los siglos quince y dieciséis. Cientos de años después, aún sienten la picazón de la derrota de Viena. Para ellos es humillante que su “perfecta cultura” haya declinado ante occidental, y se hace necesario revertir esa tendencia.

El 11 de septiembre fue cuidadosamente escogido para tratar de revertir el curso de la historia y crear un nuevo 11 de septiembre que el mundo musulmán pueda celebrar. Revisando Internet deduzco que la elección de la fecha fue una decisión directa de Bin Laden. Yo diría que, además de ser un acto simbólico en memoria de los más de treinta mil musulmanes muertos en la batalla de Viena, fue un mensaje para mantener y continuar con mayor fuerza el Jihad contra los infieles y el inicio de la recuperación del poder perdido en Europa.

Me ha llamado la atención la poca publicidad y análisis de los medios sobre la coincidencia de fechas de 1683 con el 2001, y el significado de cada una.

 

* Abogado y notario