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En página de sucesos de El Nuevo Diario del diecinueve de febrero del corriente, aparece declaración de la Jefa de la Dirección de Tránsito del Distrito Cuatro de la Policía Nacional, que en lo pertinente dijo: “Los compañeros… tenían la preferencia y aunque físicamente no estaba la señal de tránsito, era obligación de la señora… detenerse”.

Tal aseveración me hizo indagar en las normas que regulan la circulación vehicular, considerando que el accidente ocurrido y que condujo al lamentable fallecimiento de una oficial de policía, le puede suceder a cualquiera, siendo necesario reflexionar sobre el tema en armonía con lo que dispone la ley, sobre todo en la parte en que se da a entender que la preferencia es absoluta aunque no haya señal de tránsito, ya que en una esquina anterior puede haber señal preferente pero en la siguiente quizás ya no lo sea, porque no hay señal o porque la señal allí no se lo da; por eso el conductor no puede asumir que su preferencia es infinita en la distancia.

Conducir un vehículo automotor es una gran responsabilidad, ya que se puede ocasionar daños a la integridad física de uno mismo, acompañantes, peatones, otros conductores y a la propiedad. Todo conductor debe manejar con la mayor precaución posible y diligencia para evitar accidentes, respetando las señales de tránsito instaladas en las vías públicas; y algo esencial: todos debemos conducir de manera defensiva para prevenir acciones incorrectas o malas maniobras de otros conductores o de los mismos peatones que de manera imprudente irrumpan en la vía.

La preferencia de paso es el derecho que tiene todo vehículo a circular en la dirección que lleva o a realizar los giros con prudencia, lo que es regulado por las señales de tránsito ubicadas en la vía y que debemos acatar, ya que también los peatones tienen derecho a paso preferencial conforme lo dispone la ley, y deben ser respetados. De igual manera debemos darle vía libre a los vehículos de régimen preferente al tenor de lo dispuesto en las normas.

La intersección es el punto de convergencia de dos o más vías, en donde una de ellas tendrá la preferencia que le otorgue la señal de tránsito, excepto cuando no estén señalizadas, y en este último caso se regirá por los principios de la ley y normas de tránsito. O sea que cuando en una intersección no haya señal de tránsito porque no se instaló o porque físicamente no existe, cuando debió estar en su lugar, se aplicará el principio o regla general que tenemos en nuestro sistema.

De no haber señal de tránsito en una o todas las esquinas de la intersección, la preferencia de paso será: a) El vehículo que circula en cualquier sentido cardinal tendrá preferencia de paso sobre los vehículos que vayan a ingresar a dicha vía. b) Todo vehículo que circula en calle pavimentada tiene preferencia frente a los que proceden de otras sin pavimentar. c) Cuando en una calle de doble sentido o vía, dos vehículos que marchan en sentido contrario y llegan a la intersección simultáneamente, y quieren tomar la misma vía de circulación, es decir doblar o girar para la misma calle; tendrá derecho de paso el vehículo que gire a la derecha sobre el que girará a su izquierda. d) Por regla general, cuando varios vehículos llegaren a una intersección que no tiene señalización, todos los conductores deberán detenerse completamente y ceder el paso al vehículo que se le aproxime por su derecha en ángulo.

El problema del conductor de vehículo automotor es cuando no manejamos con la diligencia debida y a la defensiva, y al no prever en la próxima esquina o intersección la aparición repentina de otro vehículo o de un peatón, un niño, un ciclista o un motorizado, las consecuencias son lamentables.

Todos los conductores debemos ser prudentes, manejar con cuidado, bajar la velocidad en las intersecciones aunque tengamos la preferencia, observar a nuestra izquierda porque por ese lado tenemos al vehículo más próximo y luego a la derecha, todo para evitar choques con otros, y si no hay señales de tránsito detener nuestra marcha y observar a los lados para reiniciar de manera segura. O sea que en el caso planteado al inicio, ambos conductores debieron detener su marcha.

 

* Abogado