•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En casa de herrero, cuchillo de palo. Este refrán popular parece ser el que cuelga como lápida en la puerta de la oficina del presidente del Grupo Ética y Transparencia, Roberto Courtney, quien según recientes investigaciones periodísticas, no es ni ético ni transparente como lo demuestra un artículo publicado recientemente en El Cronista Digital.

Resulta que el señor Courtney es primo de Shakira, pues se hizo el ciego, el sordo y el mudo ante el rosario de irregularidades que le señaló el periodista Oscar Merlo, entre las que se encuentran presuntas alteraciones a facturas de combustible, falsas reparaciones a vehículos y otras anomalías cometidas en la compra de unos colchones que más que actos institucionales de corrupción parecieran ser raterías domésticas.

Courtney, por supuesto, al escuchar estas denuncias, negó tener conocimiento de las mismas, y dijo que es extraño que existan remanentes del dinero donado para los programas de su organismo, porque todo se ocupa en las actividades que realizan.

Y afirmó, no sé si fue su subconsciente quien lo traicionó finalmente, que “cuando un donante entrega fondos no espera ningún vuelto, está interesado en que se cumplan las tareas”.

¿Qué significa esto? ¿Que el dinero de los donantes, léase NDI, Embajada de Finlandia y Unión Europea pueden hacerlo charanga los señores de Ética y Transparencia? Así entiendo su mensaje. Estoy de acuerdo que los donantes estén interesados en que su dinero se invierta para garantizar el cumplimiento de los programas, pero de allí a que me digan que no quedan remanentes, pareciera dejarnos en el ambiente la sensación de que alguien o algunos o a lo mejor el señor Courtney se queda con el vuelto. Y óigase bien: un vuelto que al parecer tratan de justificar a la fuerza.

Las breves declaraciones que Courtney brindó a El Cronista Digital, reflejan la urgencia de que los donantes realicen una auditoría rigurosa a los fondos que ellos aprueban para Ética y Transparencia. No es justo que a los donantes europeos les den gato por liebre y éstos no les informen a sus ciudadanos en qué se emplean los recursos que donan al exterior, en qué causas se gastan y si en verdad los fines para los que son usados son de un gran impacto social o sirven para que un grupo de funcionarios se lucre de los recursos.

Es importante, entonces, que los donantes revisen cuanto antes el patrimonio de Ética y Transparencia, y pidan las normas de control que usa la administración de este organismo, ya que es preocupante que su presidente diga que existen formas de control que no son exactas.

Hasta ahora sé que hay algunos controles contables que no son exactos. No soy administrador ni tengo estudios sobre esta materia, pero cualquier ciudadano bien informado sabe que en ningún tipo de administración debe haber un circulante flotante no registrado, a como insinúa el señor Courtney. Toda administración que se precie de ser eficiente, ordenada, ética y transparente, lleva sus cuentas bien cuadradas, y no existe ningún vuelto en ninguna mano y cada compra que hacen está previamente soportada con papeles y facturas que cumplen con los requisitos de legalidad. Y en todo esto hay una máxima que debe cumplirse al pie de la letra: parafraseando una gran cita bíblica, se dice en el lenguaje administrativo, el que es honesto en lo poco, es íntegro en lo mucho.

En otras palabras, el que cuenta bien centavos, recuenta con exactitud millones. Por eso, esto de los vueltos tiene que ser bien explicado por el señor Courtney, a quien le gusta con mucha frecuencia el figureo mediático donde proyecta una imagen de ético y transparente.

Pero, ¿acaso alterar facturas, esconder vehículos o quedarse con el vuelto no es un fraude a los donantes? Este sí es un verdadero fraude con el dinero que en Europa están necesitando algunos países que enfrentan graves crisis.

Creo que el señor Courtney debería pensarla bien cuando aparece en cada show mediático, lanzando ataques contra la institución electoral, revistiéndose de una imagen que su propia institución carece.

 

* Periodista. Director de Prensa

Consejo Supremo Electoral