•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La neurociencia se encarga de estudiar los cerebros vivos a través de estímulos dirigidos a localizar el área de las emociones, la creatividad, el lenguaje, la conducta social, etc., para ir revelando los secretos de la mente humana.

Se ha demostrado que el proceso de aprendizaje humano es similar al de otros mamíferos, en vista que desde temprana edad se promueve la socialización a través del juego con el objetivo de proveer la preparación de acciones futuras.

Los niños son los primeros receptores biológicos en adquirir, a través del proceso lúdico, la construcción histórica de su género y la valoración simbólica de sus roles sociales, por eso no es de extrañarnos que a temprana edad al niño se le obsequie carros, rifles, tanquetas, dirigido a adquirir una posición hegemónica en el área privada y pública y a las niñas se les provea de muñecas, platitos, cocinitas, etc., dirigido a tener una posición más restringida al área doméstica.

No obstante, este aprendizaje es dinámico, puesto que a lo largo de la historia la lucha por las reivindicaciones de la mujer ha contribuido a mejorar la equidad de género aunque de manera gradual.

Es lamentable el incremento de feminicidios en Latinoamérica, tales como los ocurridos en la Ciudad de Juárez en México y su aumento en Nicaragua, evidenciando la arraigada discriminación persistente contra la mujer.

Este mal endémico ha conducido al Estado a tomar medidas como la creación de la Ley 779, mecanismo dirigido a solucionar esta problemática; no obstante, aún hay enormes debilidades en su aplicación a causa de falta de recursos humanos y financieros.

Es comprensible demandar la búsqueda de equidad de género por el rezago cultural que se ha generado por siglos, sin embargo, corremos el riesgo de disfrazar el patriarcado a través de la coacción institucional con normativas que subestiman la inteligencia ciudadana e imposibilitan la mediación entre las partes.

La sociedad no es un sistema “racionalmente organizado” pensado por un individuo o grupos de individuos; por el contrario, es un orden espontáneo, surgido de un proceso constante de evolución por la interacción de los seres humanos que como resultado generan instituciones sociales.

Está demostrado que la saturación de leyes y normas jurídicas conducen a un menor respeto por las mismas, porque limitan la libertad individual bajo preceptos someros de “reconquistas sociales”.

“Toda ampliación del ámbito de la actividad estatal por encima del mínimo necesario e imprescindible para el mantenimiento de las instituciones jurídicas que hacen posible el mercado y el derecho de propiedad debe considerarse como contraria al mantenimiento de la civilización.” (Hayek)

No podemos andar con ambigüedades mientras en este país no prive el Estado de Derecho; puesto que la aprobación excesiva de leyes pueden convertirlas en armas peligrosas en una cultura tribal, sino preguntémonos ¿Se aplicó la ley 779 contra la violencia de las mujeres en Nueva Guinea o en Santo Tomás…?

 

* Escritor y abogado