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Un amigo me dijo que la Iglesia católica existirá hasta el fin del mundo porque Jesús dijo “permaneceré con ustedes hasta la consumación de los tiempos”. Sin embargo, la historia nos muestra que hasta la fecha han desaparecido cientos de cultos religiosos que duraron siglos. Tampoco se puede afirmar que Jesús se refiriera a la Iglesia católica, la que no existía cuando él dijo eso. Por otra parte, no es seguro que una profecía de Jesús se cumpla. Veamos las siguientes palabras de Jesús según el evangelio de Marcos:

Mc 8, 38: “Porque si alguien se avergonzare de mí y de mis palabras ante esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles”.

Mc 9, 1: “Y les dijo: En verdad os digo que hay algunos de los aquí presentes que no gustarán la muerte hasta que vean venir el reino de Dios”.

Mc13, 24-27: “Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, se obscurecerá el sol y la luna no dará su brillo y las estrellas se caerán del cielo y los poderes de los cielos se conmoverán. Entonces verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad. Y enviará a sus ángeles, y juntará a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra hasta el extremo del cielo”.

Mc13, 30: “En verdad os digo que no pasará esta generación antes que todas estas cosas sucedan”.

Han pasado unas 80 generaciones y nada de eso ha sucedido; todos los presentes cuando Jesús dijo eso ya “gustaron de la muerte”.

La luna no ha parado de dar su brillo y el sol no se ha obscurecido, excepto en los casos de miles de eclipses que han ocurrido sin consecuencias.

Las estrellas no se han caído y no podrían hacerlo; no son lucecitas colgando de una bóveda sino miles de billones de cuerpos mucho más grandes que la Tierra.

Si el Hijo del hombre habría de venir sobre las nubes, ¿de dónde vendría? Arriba de las nubes sólo hay más atmósfera, luego el espacio del sistema solar, la vía láctea, el espacio inter-galáctico, más galaxias, etc.

La Tierra no tiene extremo, pues es una esfera. Los cielos tampoco. La Biblia se refiere en otros pasajes al “círculo de la tierra”, lo que es erróneo. Un círculo, a diferencia de una esfera, es una figura plana que sí tiene extremos. La Tierra no es plana.

De todo esto se puede concluir que Jesús pensaba que el fin del mundo ocurriría en el plazo de una generación. No ocurrió. También se desprende que él nunca pensó en una iglesia a largo plazo; ¿para qué si no habría mundo?

También se puede deducir que Jesús no sabía ni astronomía ni geografía más allá de lo usual en una persona de la edad de bronce.

Algunos me han dicho que estos pasajes bíblicos son metafóricos; que deben interpretarse como alegorías. Pero, ¿cómo saber qué es literal y qué es metafórico? Por interpretaciones diversas se ha librado guerras y se ha cometido torturas y asesinatos. Durante siglos la Iglesia católica obstaculizó el avance de la ciencia por la defensa de la literalidad bíblica; también libró guerras y asesinó por esa razón.

Todavía existen numerosos grupos cristianos que defienden una interpretación literal de la Biblia contra numerosas evidencias contundentes, demoledoras, incontrovertibles. Hay más de 700 grupos cristianos distintos, cada uno con sus interpretaciones.

Después de una larga y penosa historia, ahora surgen, en tiempos relativamente recientes, alegatos de interpretaciones metafóricas sobre las que no hay consenso. ¿Qué credibilidad pueden tener esos alegatos a estas alturas? Ninguna. ¿Será que Jesús se puso al nivel de conocimientos de su audiencia? ¿Por qué? ¿No se dirigía también a nosotros, los del siglo XXI? ¿Por qué no se ha actualizado?

Todo esto es muy fácil de explicar si se considera la Biblia como lo que realmente es: un libro mitológico-religioso de su época, como muchos otros. Si se considera de origen divino, en cambio, los pasajes mencionados, y muchísimos otros, resultan inexplicables.

 

* Ingeniero y músico