•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

China ha dado una sorpresa positiva al revelar por primera vez en público su presupuesto militar, la composición y el número de efectivos de sus fuerzas armadas en un libro blanco sobre la defensa.

El documento se titula “El uso diversificado de las fuerzas armadas de China” y ha sido divulgado esta semana por la Oficina de Información del Consejo de Estado, según la versión en español del Diario del Pueblo, el órgano oficial del Partido Comunista Chino (PCC). Es el octavo libro de este tipo desde 1998.

El Ejército Popular de Liberación (EPL) está formado por 850 mil efectivos del Ejército de Tierra, la Armada cuenta con 235 mil integrantes y la Fuerza Aérea tiene 398 mil miembros. En total, un millón 483 mil efectivos. No fueron incluidas las fuerzas estratégicas como las unidades coheteriles nucleares ni los efectivos de la Policía Armada (usada para reprimir protestas sociales). Por ello, los expertos foráneos siguen estimando que el número real ronda los dos millones de hombres.

En 2012, los gastos militares chinos alcanzaron una cifra superior a los US$100 mil millones, un aumento del 11% con respecto a 2011. Para 2013, se han presupuestado unos US$114.3 mil millones para defensa, un incremento de 10.7%, de acuerdo a las previsiones oficiales.

Este aspecto no es sorprendente: la República Popular China (RPC) ha elevado su presupuesto de defensa desde hace dos décadas en cifras de dos dígitos anualmente. Sin embargo, es significativo que por primera vez se haya hecho público.

Hasta ahora, el hermetismo alrededor del gasto de defensa ha atraído las críticas de Estados Unidos y otras potencias. Es sin duda un gesto importante del EPL bajo el nuevo liderazgo del nuevo presidente – y jefe de la Comisión de Asuntos Militares partidaria--, Xi Jinping.

No obstante, esos US$114 mil millones están muy lejos aún del presupuesto estadounidense de defensa, US$ 656.2 mil millones en 2012, aunque la cifra caerá este año debajo de los US$600 mil millones, dados los recortes anunciados por la Casa Blanca.

El informe contiene también conceptos doctrinario-estratégicos, y la visión de las amenazas y las misiones del EPL.

De acuerdo a la doctrina, China no busca “ningún tipo de hegemonía” y sus FF.AA. tendrán “en lo más alto de sus prioridades la defensa de la soberanía y de la seguridad nacionales”.

“Las Fuerzas Armadas se emplean para salvaguardar la frontera y la seguridad costera y territorial y fortalecer la preparación para el combate”, explica el documento.

Objeto de crítica es la presencia militar de Estados Unidos (sin mencionarlo explícitamente), la potencia dominante en Asia, por “tensar la situación en Asia-Pacífico”, una región en movimiento donde “algunos países están reforzando sus alianzas militares en Asia-Pacífico, ampliando su presencia militar en la región, lo que provoca frecuentemente aumentos de tensión”.

Japón es igualmente criticado por el conflicto alrededor de la islas Diayou (Senkaku).

Un lugar especial ocupa Taiwán, la isla que la RPC considera parte del territorio de China pero que es de facto un país independiente. Para los planificadores militares chinos, las actividades de los independentistas taiwaneses son “la mayor amenaza al desarrollo pacífico de las relaciones a ambos lados del Estrecho (de Formosa)”.

Para demostrar su capacidad combativa, Taiwán inició grandes maniobras que simularon una invasión china un día después de la divulgación del reporte, las más grandes desde 2008 con el uso de munición real. Si bien el presidente taiwanés Ma Ying-jeou propugna el diálogo, los negocios y las buenas relaciones con Pekín, considera que un poder disuasivo militar creíble contribuye a mantener la paz en el Estrecho de Taiwán.

El crecimiento de la potencia militar china y su comportamiento impetuoso en disputas territoriales con Japón, Filipinas y Vietnam, ha alarmado a sus vecinos, lo que los ha llevado a un acercamiento con Estados Unidos.

Uno de los dilemas de Washington en Asia es cómo conservar el balance militar y disuadir a Pekín de alterar el estatus quo. Otro, es integrar el crecimiento de China dentro de las estructuras regionales e internacionales existentes para preservar la paz y fomentar la prosperidad, aprovechando intereses comunes. Cómo lograrlo, es uno de los debates más importantes en el establisment.

Para finales de abril, según escribe John Garnaut en ForeignPolicy (www.foreignpolicy.com), los máximos jefes militares de China y EE.UU. tendrán un encuentro. Uno de los objetivos es tratar de evitar al máximo situaciones que puedan desencadenar un conflicto. Quizás la divulgación del presupuesto defensivo chino es un paso hacia una mejor comunicación.

 

* Analista de asuntos Asia-Pacífico