•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El Instituto Pedagógico La Salle, inicialmente Instituto Pedagógico de Varones, después Instituto Pedagógico de Varones de Managua, Instituto Pedagógico de Managua, y el Colegio La Salle de León, antes “Beato Salomón”; iniciaron clases el 16 de junio de 1913, diez años después de la llegada de los Hermanos de las Escuelas Cristianas a Nicaragua, primera comunidad en Centroamérica (León, 15/11/1903), para asumir, a solicitud del p. Mariano Dubón, el Hospicio de Huérfanos San Juan de Dios, obra comenzada en 1899.

En 1903 el Dr. Zepeda gestionó ante Zelaya el ingreso de los Hermanos. Zelaya preguntó: “¿Y esos curas confiesan?”. No –respondió Zepeda-. “Entonces que vengan”. En respuesta al p. Dubón, Zelaya escribió: “Después de hacerme presente que los Religiosos en referencia no son sacerdotes, aunque vistan sotana… y sólo se dedican al cultivo de las ciencias naturales y profanas y son una verdadera notabilidad en las diversas artes, a cuyo ejercicio se consagran, concluye usted pidiendo la correspondiente autorización para que puedan ingresar al país los mencionados Religiosos”.

A principios de 1912 el Dr. Máximo Zepeda, diputado conservador, dijo al Ministro de Hacienda Pedro Rafael Cabrera que había “siete hermanos en Bélgica dispuestos a venir a Nicaragua a fundar un Colegio de primera, si el Gobierno les da pasaje y el apoyo necesario… “. Don Rafael respondió: “avise a los Hermanos que se alisten para venir… Hablaré con el Ministro de Instrucción Pública  para que arregle lo conveniente para traerlos…”

El 31/5/1912 se firmó el contrato para el Instituto Pedagógico. Por el Gobierno Don Diego Manuel Chamorro, Ministro de Instrucción Pública, y el Hno. Helión, Visitador, por la Congregación. El mismo día lo refrendó el presidente Díaz; el 5 de julio en Bélgica lo firmó el Hno. Gabriel María, Superior. El contrato establece:

“El Visitador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas se compromete á fundar en la ciudad de Managua un Instituto Pedagógico de Varones con cuatro cursos de estudios profesionales, ó sea para Maestros Normales, cursos que comprenderán las asignaturas que indica la ley fundamental de Instrucción Pública vigente ó la que el Ministerio del ramo tenga á bien dictar. Dicho Instituto tendrá anexas una Escuela Preparatoria en la cual se enseñaran los grados cuarto, quinto y sexto de enseñanza primaria, y una Escuela de Aplicación con los grados necesarios para la formación práctica de los Normalistas”. Indica: “El Gobierno pagará como subvención…, la cantidad de quinientos ochenta pesos oro americano ($580.00) mensuales…”.

La Guerra de Mena demoró su cumplimiento, pero al restablecerse la paz en las elecciones del 2/11/1912 con participación unilateral de los conservadores, fue declarado electo Díaz, tomó posesión el 1/1/1913, la “relativa estabilidad política” permitió reiniciar el proyecto. El Instituto arrancó en contexto de guerra civil e intervención militar, el gobierno conservador –calificado de “entreguista”; según J. E. Arellano, representó “la consolidación de la tutela estadounidense”-, estuvo sujeto a su control político-militar.

El 28/1/1913 son destinados a Nicaragua los Hnos. Venero Carlos (director) y Argymiro Urbano, junto al Hno. Armando Miguel del Hospicio, son la primera comunidad del Colegio. En junio abrió con ciento veinte alumnos en los tres grados superiores de enseñanza primaria y treinta para primer año de estudios normales. El local fue el Instituto Central -ocupado como almacén del ejército-, frente al Campo Marte, esquina opuesta a la cárcel el “Hormiguero”. La primera promoción (1916-1917) otorgó a trece de los treinta jóvenes, el diploma de Maestro de Educación. Gracias al Arzobispo Mons. Lezcano se creó la Escuela anexa para prácticas de los normalistas.

El 1º. de mayo de 1917, Don Diego Manuel Chamorro, Presidente, el Dr. Gordiano Herdocia, Ministro de Instrucción Pública y el Hno. Venero Carlos, Visitador, firmaron contrato para establecer una “Escuela Superior de Varones con personal docente…/ y al menos cuatro maestros graduados en el Instituto”. Fue nombrado Director el Hno. Adelemo, José María, Helión y Gervasio, religiosos docentes. Los primeros maestros egresados designados: Adolfo Calero, Fulgencio Báez, Leopoldo Ibarra y Francisco Granado.

En la novela “Éramos cuatro”, Calero narra las experiencias de los primeros educadores: “Cuatro jóvenes maestros de escuela, todos animosos, honestos, bienintencionados para con nuestros alumnos, más o menos conscientes de la elevación y nobleza de nuestra misión y de que en nuestras manos teníamos el futuro de muchos hombres, de muchas familias, de la patria misma en parte”.

www.franciscobautista.com