Francisco Javier SANCHO MÁS
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¿Y si para empezar no nacieran más niños VIH positivos? No podemos evitar que el SIDA exista, pero sí podemos detener su avance evitando que los niños nazcan con la infección. ¿Cómo? con una sigla: PMTCT - que significa prevención de la transmisión materno-infantil -.  Los resultados son incontestables: la probabilidad de la transmisión disminuye a menos de un 1% durante el embarazo y el parto. Pero eso ocurre sobre todo en Occidente. En cambio, en las zonas rurales de África Subsahariana, Asia y América Latina, el SIDA se muestra como una de las pruebas más sangrantes de la desigualdad, una verdadera emergencia con rostro de niño.

El otro problema se refiere al tratamiento pediátrico, los medicamentos adaptados para los pequeños. Este es otro gran olvido de la Innovación farmacéutica que por un modelo basado más en beneficios que en las necesidades urgentes tiene a los niños del África Subsahariana en los últimos lugares de una lista en la que incluyen a los que no pueden pagar. De los más de 400.000 niños que se infectaron con el virus durante el año pasado, la mayor parte, 370.000 viven en esta región del mundo. Debido a la falta de un diagnóstico temprano y de tratamiento fácilmente accesible, la mitad de los bebés que contraen la infección morirán antes de cumplir los 2 años. Así que para un pequeño llegar a los 2 años es un desafío enorme para el que está en muchos casos completamente solo.

El SIDA ya es una cuestión de todos. No es que sólo sea exclusivo de un grupo de personas en una situación constante, sino que está más cerca de hasta lo que las mismas cifras dicen. Los avances con los que contamos hacen que esperemos mejores resultados a corto y medio plazo. Ya disponemos de las primeras dosis fijas combinadas (3 pastillas en 1 sola) para los niños. En esto los laboratorios genéricos de India se han adelantado a otros de marca que están en marcha también. Pero llegan bastante tarde y aún queda mucho por hacer.

Es un derecho poder saber si tenemos el virus o no. Es un derecho saber la dimensión real de la enfermedad en un país. Es un derecho que no se omita la responsabilidad de salir a buscar a los pacientes y no esperan que lleguen, en algunos casos, en estado terminal. Si las mujeres embarazadas no disponen de un acceso fácil a centros de salud y atención prenatal, seguirán naciendo más niños con la infección. Y cuando nacen, el panorama al que se enfrenten es muy incierto. Hasta los 18 meses, en muchos casos no se puede saber si el pequeño tiene la infección porque los anticuerpos que tiene aún son los de la mamá. Sea el SIDA de uno u otro, lo cierto es que en nuestros países en desarrollo, pocas personas son testigos de la lucha de titanes que los pequeños enfrentan para seguir viviendo más allá de los 2 años, un tiempo que puede ser muy largo, sobre todo si te dejan solo.

franciscosancho@hotmail.com