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Muchos ateos se atrincheran detrás del Big Bang, la neurociencia, la física cuántica, la relatividad y la evolución; creyendo que estas teorías echan por tierra la existencia de Dios. Si analizáramos una por una estas teorías, veremos que no tienen ninguna relación con Dios.

A Dios se le define como un ser Superior. Dios es omnipotente, omnisciente y omnipresente. Si le agregamos que es un Ser espiritual, Creador del Universo y de todas las cosas, tenemos un cuadro completo de lo que es Dios. ¿Qué tiene que ver el Big Bang y lo demás con Dios? Pues nada. Desde los tiempos antiguos tanto Platón como Sócrates establecieron las causas de por qué Dios debe de existir.

Todas estas cosas (el Big Bang, la neurociencia, la física cuántica, la relatividad y la evolución) son instrumentos que usa Dios para hacer las cosas y para que las entendamos. No existe ninguna contradicción entre Dios y esos temas.

El ADN es un hermoso ejemplo de cómo Dios usa los genes para reproducir toda cosa viva en este mundo. Antes era todo un misterio nuestra reproducción. Ahora sabemos que es una cosa simple; pero maravillosa.

Últimamente lo ateos han tomado el tema de la moral. Según ellos es imposible que la moral humana pueda tener un carácter absoluto. Es su nueva bandera, junto al relativismo. Analicemos si es cierto o no este tema.

Partamos de lo mismo que dijimos al comienzo: la moral en sí nada tiene que ver con la existencia de Dios. Veamos la definición de la moral: Es aquello que nos permite distinguir entre el bien y el mal. Claro que existen muchas otras, como el conocimiento que el ser humano debe tener para conservar la estabilidad social.

Para entender mejor si la moral es universal o no, lo mejor es distinguir los valores morales. Son el amor, la libertad, la paz, la solidaridad, la lealtad, la humildad, la honestidad, la generosidad, la responsabilidad, el respeto, la dignidad, la amistad, la tolerancia, la valentía, la justicia, la perseverancia, etc.

Estos valores son universales. La libertad, por ejemplo, no tiene ninguna relatividad, ninguna indeterminación. Es un valor absoluto. Así como los demás valores morales, como la paz. No hay dos o tres o cuatro o más tipos de paz; la paz es única, universal, indivisible. Es un término absoluto y universal. Ni las culturas, ni el tiempo alteran estos valores morales, por eso los llamamos valores morales universales.

Comerse un pollo, una vaca, un perro o un gato no constituyen parte de los valores morales, solo se escriben para engañar a despistados lectores.

La libertad es el bien más preciado dentro de los valores morales humanos. La libertad de conciencia para alcanzar una vida coherente y equilibrada. La libertad de expresión, para difundir nuestras ideas y promover el debate y la discusión abierta. La libertad de reunión y asociación. La libertad de elegir a nuestros gobernantes. La libertad religiosa y la libertad de creer o no creer en Dios.

Esto tiene un carácter definitivamente absoluto. La moral solo se aplica al género humano, no a los simios, no a los mamíferos, no a los vertebrados. Hay personas que no saben dónde parar sus conocimientos.

 

adem19@hotmail.com