•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Por atavismo o porque sus habitantes quieren conservar los nombres de los polos de la ciudad, la memoria del pueblo de Managua tiene muchos nombres desde tiempos inmemoriales. Posiblemente ninguno sea tan emblemático como la Colonia Salvadorita, al suroeste de Bello Horizonte. Llamado así por la esposa del general Somoza García; en los ochenta la llamaron con otro nombre, un muchacho combatiente cuyo nombre lamento olvidar, pero el pueblo mantuvo el “Salvadorita”.

Otro sector de la ciudad que aún conserva su nombre es el barrio “René Schick”, por el recordado expresidente. La “5 de Diciembre”, un residencial al este de la ciudad es –curiosamente– por el natalicio del general Somoza Debayle. Varias calles más proceden de épocas pasadas. La que penetra Managua desde el oeste por la Cuesta El Plomo y finaliza en el Parque Central es la Calle del Triunfo; por ahí entró el ejército liberal el 28 de julio de 1893, comandado por los generales liberales Zelaya, Rubén Alonso, Benito Chavarría, Paulino Godoy, Erasmo Calderón y otros.

La “27 de Mayo” se llama así por doña Casimira Sacasa de Debayle, suegra del general Somoza García, y el 30 de Mayo, actual Día de la Madre, era el cumpleaños de esta matrona. Haciendas de la familia Somoza aún se llaman como antes. Montelimar era propiedad de la sucesión Somoza, ahora es de otros propietarios. Otra hacienda -El Retiro-, era propiedad del general Somoza Debayle, ahora es del Ejército. En el sector estuvo el Hospital El Retiro, derrumbado por el terremoto.

La Avenida Roosevelt y su Monumento a Roosevelt fue inaugurada por el general Somoza, luego de su visita a Washington en 1939. En esa ceremonia, cuando el presidente Franklyn Delano Roosevelt le preguntó al general Somoza García cómo se sentía y dónde lo habían operado, Somoza con su característica ironía respondió: “Ah, míster Presidente, gracias, ya estoy bien, y fue en el Delano”. Claro que el Presidente Roosevelt no entendió.

La Avenida del Ejército, homenaje a los ejércitos nacionales, comienza del Estadio Denis Martínez hasta lo que fue el Centro Destilatorio; ahí se procesaba la caña de las haciendas Santa Rita, Dolores, propiedad de la sucesión Somoza, para venderlas en guaro pelón en las cantinas de Managua. El general era hábil empresario.

El Zumen es un centro comercial construido por dos oficiales de la extinta GN de apellidos Zúniga y Mendieta, jefe este de un brote rebelde o desobediencia de coroneles GN al somocismo en 1978. El barrio Largaespada eran tierras de don Andrés Largaespada, exalcalde; los alumnos del IPM Managua La Salle jugábamos fútbol los miércoles por la tarde y después íbamos a un chapuzón a Tiscapa. Managua era pequeña: sus linderos finalizaban en el Cementerio General, en Tiscapa, en la Tenderí y en el Lago. Se han perdido algunos polos: el Fóker, Rayito de Luna…

Las haciendas más extensas eran “El Socorro” de don Rafael Huezo -desde la Torre Pellas hasta Altamira-; “San Juan” -hoy Reparto San Juan-, del general Juan José Vanegas; todo el norte de la UNAN. Si había otras, no sé. Terratenientes eran los señores Martínez Riguero, propietarios de La Chureca, Las Brisas, Valle Dorado. Los hermanos Riorda, propietarios de Batahola. Don Julio Lalinde, propietario de lo que es hoy la Unica y una mansión vecina. Los Mendoza Osorno también eran terratenientes.

En otras ciudades quedan nombres de cuarteles como “La Pólvora”, en Granada; en León la gente dice: “de donde fue la 21”; y en Managua, “donde fue el Búnker”.

Es que el pueblo no olvida.

 

* Abogado y periodista