•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

A propósito del comunicado del comandante Edén Pastora Gómez en El Nuevo Diario del 14 de mayo de 2013, deseo expresar lo siguiente: Edén y este servidor fuimos condiscípulos durante los cinco años del bachillerato en el Colegio Centroamérica de los jesuitas, y durante el primer año de la carrera de Medicina en México. Después Edén “se esfumó” con el asunto de las guerrillas.

Transcurrió la revolución y lo demás que todos conocemos en Nicaragua. En el año 2007 nos reunimos en Granada para celebrar el 50 aniversario de nuestro bachillerato, y pude constatar que todos los condiscípulos, la minoría sandinista y la mayoría antisandinista, manifestaron su admiración, respeto y cariño por el comandante Pastora Gómez, con el común denominador de ser un valiente excepcional y de honradez a toda prueba.

A esa reunión asistieron todos los compañeros (más de cuarenta), algunos venidos del extranjero, y varios profesores jesuitas.

En reuniones ocasionales que compartí con jesuitas como los padres Caballero, León Pallais, el especialista en ejercicios espirituales padre Amézola, Richard Vélez, Raúl Enríquez y padre Hergueta; todos antisandinistas, pero todos acordes en que por la personalidad del comandante Cero, su honradez a toda prueba (“pasaron millones de dólares por sus manos y nunca se le pegó un solo dólar”) y por su valor extraordinario, cualquier partido político necesita y anhela tener en sus filas a hombres del temple y calidad moral del comandante Edén Pastora Gómez.

Mi hija Nelly María, doctorada en sociología por la Universidad Complutense de Madrid, sostiene que es una experiencia fuera de lo común entrevistar al comandante Pastora, y que posee un don de gentes y una inteligencia excepcional, que hacen que una entrevista con él sea una verdadera delicia.

Estos son unos pocos ejemplos que caracterizan a una persona extraordinariamente valiente y honrada (ya lo dijo García Márquez). El diario La Prensa y la mayoría de los que allí escriben son cipayos en toda la extensión de la palabra. ¡Al bagazo poco caso!

Edén, te lo dice un ateo sincero a vos que sos un católico sincero y que nunca hemos tenido problemas por ello: tu comunicado no era necesario; todos los nicaragüenses te conocemos bien y nos sentimos justamente orgullosos de tener un conciudadano como vos, sencillamente y nada menos que un héroe nacional. Solamente te odian los cipayos y te odiarán siempre porque en sus genes está despreciar a su pueblo y a su patria, e inclinar la cerviz ante el extranjero agresor.

Sin más a que referirme, sandinista siempre, aunque a nadie le duela.

 

* Médico pediatra