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Un ¨Swap¨ o ¨Canje¨ de monedas es un una operación corriente del Mercado internacional de divisas, que involucra el canje entre dos Divisas Fuertes: USDólar, Euro, Libra Esterlina, Yen, y otras.

La crisis internacional iniciada en 2008, ha provocado, entre otras cosas, que muchos países busquen independizarse del dólar norteamericano en sus operaciones de comercio internacional e inversiones.

En Latinoamérica, Venezuela promueve desde 2009 el pago del comercio con sus socios del ALBA (Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua), utilizando el mecanismo del SUCRE, que no es más que una reedición actualizada del mecanismo de la Cámara de Compensación Centroamericana aplicado en los años 60-80 por los países centroamericanos para el pago de su comercio, utilizando la moneda virtual ¨Peso Centroamericano¨ en lugar del dólar.

En este contexto, los Gobiernos de Brasil y China -dos de las potencias económicas emergentes en el mundo- tomaron una decisión innovadora en la Quinta Cumbre anual de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), celebrada a finales de marzo 2013 en Durban, Sudáfrica, al firmar un Acuerdo de Swap en sus propias monedas, para depender menos del dólar y del euro en sus intercambios comerciales. El acuerdo se enmarca dentro de las iniciativas de coordinación de políticas financieras y monetarias que en los últimos años ensayaron los países BRICS.

El convenio entre el Banco Central de Brasil y el Banco Popular de China es por 60 mil millones de Reales o 190 mil millones de Yuanes (equivalentes a 30 mil millones de dólares), y tendrá validez por tres años prorrogables mediante acuerdo entre las partes. Esa suma estaría en Reales a disposición de China en Brasil, que a su vez podría utilizar la misma cantidad, en Yuanes, en el país asiático.

El año pasado el intercambio entre Brasil y China alcanzó la suma de 85,700 millones de dólares, según datos del Gobierno brasileño. China provee poco más de 16% de todo lo que Brasil importa y es el principal importador de productos brasileños y el mayor exportador de mercancías para el mercado nacional. Brasil vende principalmente mineral de hierro y soja, e importa diversos productos tales como: electrónicos -celulares y partes para la industria de televisión-, hornos para minería y neumáticos, entre otros. Se espera que el acuerdo fortalezca los lazos comerciales entre ambos países, lo que incrementará las exportaciones del país sudamericano y por lo tanto su crecimiento económico.

Este mecanismo le indica al mercado que se dispone de una nueva fuente de liquidez que protege a ambos países contra dificultades en sus balances de pago, lo que facilita una mejoría en la clasificación de riesgo país de Brasil y China. Además, el acuerdo es una protección adicional contra el impacto de la crisis financiera global y las bruscas oscilaciones provocadas en la cotización del dólar en los mercados internacionales. Asimismo, el acuerdo garantiza al mercado que, a pesar de las condiciones más desfavorables, los dos países pueden sostener su flujo comercial y de inversión recurriendo a ese mecanismo adicional de reservas que puede accionarse en cualquier momento.

El acuerdo de Swap con Brasil puede ser el primero de muchos que China realice para facilitar el comercio, que es el sustento de su economía. Mientras más países firmen ese tipo de acuerdo con China y si el yuan empieza a fluctuar con la oferta y la demanda y a cotizar en los mercados globales a partir de 2015, entonces en el largo plazo podría llegar a reconformar los flujos de capital en inversión de cartera a nivel internacional. 

De darse lo anterior aumentarían las especulaciones sobre la pérdida de poder del dólar y de los bonos del Tesoro norteamericano, que hasta ahora han sido considerados como el activo financiero con el menor riesgo del mundo.

Para concluir, permítanme destacar el hecho de que el registro, control, compensación y liquidación de las transacciones comerciales estará a cargo de los bancos centrales de ambos países, aplicando un mecanismo sencillo y ágil, ya que no se precisa crear una moneda virtual ni instancias burocráticas administradoras, como ocurre con el SUCRE.

 

* Economista.