•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La Iglesia Católica y los sumos pontífices han enseñado a honrar a María con innumerables títulos. La Biblia no llama a María “reina del Cielo”, más bien es a una diosa pagana, y era el título que se daba a la “diosa madre”, muy venerada antiguamente por su vinculación a la sexualidad. En Mesopotamia recibía el nombre de Istar; en Canaán la llamaban Astarot, que junto con Baal eran los dioses cananeos de la fertilidad, a quienes muchos israelitas solían rendir culto creyendo que de ellos dependían las buenas cosechas.

Jeremías 7:18 menciona a los hijos, padres y mujeres dando a entender que se trataba de un culto familiar. Compárese Jeremías 44: 17-19. A María se le atribuye una “concepción inmaculada”, es decir, un perpetuo estado de impecabilidad, pero la Biblia afirma de la inmaculada “concepción de Jesús”. La impecabilidad perpetua se contradice con Romanos 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…” y esto incluye a María e invalida cualquier declaración contraria.

La “corredentora”. Este título dice que María ha tenido parte en la salvación realizada por Jesucristo. Sin embargo, la Biblia dice que Cristo sufrió, murió y pagó con su sangre por nosotros, no María. Y fue Cristo quien resucitó y venció la muerte, y María ni resucitó ni venció la muerte. Por eso nos atenemos a Hechos 4:12: “Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro Nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. Ni la Biblia ni la historia mencionan su muerte, mucho menos su asunción. Solamente menciona a dos personas que no murieron y fueron arrebatados al cielo: Elías (2ª Reyes 2:11), Enoc (Hebreos 11:5).

La “mediadora”. Según los católicos ella está a la diestra de Dios e intercede ante Dios, pero Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6) “Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Romanos 8:34).

Según los católicos, María y los santos tienen divinidad, pero solo Dios es Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente, si no serían varios dioses y la Biblia dice que hay un solo Dios y un solo mediador, Jesucristo. No solamente María ha sido bendita entre las mujeres, sino también Jael: “Bendita sea entre las mujeres Jael, mujer de Heber, el ceneo…” (Jueces 5:24).

En la Biblia no hay evidencia alguna de un culto o títulos a María. Sin embargo, nos unimos al cántico de Elizabeth: ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! Más allá de este cántico, la veneración o culto a María no es bíblico.

Soy respetuoso del catolicismo, pero teniendo espiritualmente muy claro que no es posible “armonizar” las verdades de Dios con las enseñanzas de los hombres. Según ellos, la Biblia está sometida a la autoridad de la Iglesia; más bien es la Iglesia la que está sometida a la autoridad de la Biblia.

 

* Laico bautista.

ocalero@gmail.com