Evert Baltodano Ureña
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La frecuencia conque se vienen dando los accidentes de transito, tanto en Managua  como en el resto del país, es verdaderamente alarmante y preocupante , ya que en  cualquier momento se puede ver involucrado en una desgracia de ese tipo, un amigo, un  familiar o uno mismo.

Tratar de cargarle la responsabilidad solo a una Institución, como es la Policía de Tránsito, es como no querer ver el problema, mas haya de los daños  físicos y materiales  que representan. Es evidente que la Policía tiene que mejorar sus  mecanismos de control, como el de parar vehículos, sin ton ni son, solo para pedir documentos, aplicar infracciones, y en el peor de los casos recibir mordidas, que desgraciadamente ya no son casos tan aislados que digamos.

Pienso que la policía  además de llevar a cabo una revisión completa de su personal y de sus formas operativas, es obvio que  tiene que ser dotada de más, y mejores recursos para llevar a  cabo su trabajo de una manera más eficiente. Solo por poner un ejemplo, creo que es de las pocas policías que no cuenta con medios, para llevar a cabo patrullajes aéreos.

Una infraestructura deficiente, desorden, anarquía, falta de educación vial y peatonal.  Todos esos son factores que influyen en tan alarmante ola de accidentes. Sin ser un experto, ni  mucho menos, en analizar el comportamiento de las personas, pienso que el principal factor que contribuye a que lamentemos a diario tantas desgracias, es que las personas, andan estresadas, aceleradas, con mucha ansiedad, que con nada  nos irritamos y enfadamos, y le mencionamos la madre a cualquiera.

El busero quiere hacer su ciclo de  recorrido en menos tiempo, para que no lo multen o ganar más, los microbuseros en las   carreteras por ganar un pasajero y la delantera a la  competencia, aventajan en curvas y     cuestas, chillando las llantas, al mejor estilo del gran prix de Montecarlo sin importar  las vidas humanas. ¡Todo por 10, 20, 30, córdobas más! Los taxistas, andan desesperados  cuando no han sacado lo suficiente para la cuota de alquiler o abono del vehiculo. Todo  mundo quiere llegar primero. Todo mundo  pierde el sentido del tiempo y la  distancia, porque creen que con  andar a toda velocidad van a lograr más  pasajeros. El  motociclista repartidor de pollos, pizzas, medicinas, periódicos, el cobrador, etc., piensa  que entre mas veloz vaya, mas va a ganar y poder llevar mas dinero a su casa, y lo que lleva es llanto y luto, al quedar debajo de  las llantas de un  camión o de un autobús. ¡Esa es la triste realidad! Los ciclistas de la ciudad o los pueblos, entre más jóvenes  más corren, sin medir  peligro alguno. Los camioneros y   furgoneros, también pareciera que ganan por viajes, porque casi siempre caminan a  grandes velocidades, sin importarles estén pasando por zonas de mucha afluencia  peatonal. Las  personas de vehículos particulares, salen tarde de sus casas  y van contra  el tiempo utilizando celulares y la señora hasta terminándose de arreglar la cara en el  espejo retrovisor. Pareciera que las calles están invadidas por enfermos mentales, porque todos manejan como locos, con perdón de los enfermos que están en el km.5 y  otras clínicas, que a nadie le causan daño. En  cambio los locos que  andan   "manejando" en las calles, matan gente todos los días. ¡Todos reflejamos el  aceleramiento de nuestras almas! ¡Tenemos que  buscar como calmarnos! ¡Es muy cierto! todos cargamos problemas, pero con irritarnos, y conducir  como endemoniados  lo único que nos puede traer es mas problemas y desgracias. Y efectivamente así lo  estamos viendo. Es necesario que reflexionemos un poco, y tomar las cosas con calma. Solo de esa manera se  reduciría la alta frecuencia de accidentes que estamos  viviendo. Que DIOS  bendiga a todos los nicaragüenses, y nos de fortaleza y  calma, para enfrentar los problemas  que nos afligen y que con su ayuda podremos  superar.