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A pesar de las preocupaciones ambientales con respecto a la construcción del canal, casi todos anhelamos dicha construcción con la expectativa de generar miles empleos y de alguna manera salir de las crisis económicas y pobreza. Asimismo, considero que profesionales, técnicos e incluso estudiantes universitarios podrían involucrarse en investigaciones y capacitaciones que serían de gran utilidad.

Una herramienta fundamental en este proyecto y otras iniciativas concomitantes es el dominio del inglés. Con los estudios pertinentes finalizados, sabremos si el proyecto es viable ambiental y financieramente, pero independientemente de los resultados, me parece que desde ya debemos prepararnos para poder participar, directa e indirectamente, en dicho gran proyecto canalero.

La empresa china que recibió la concesión cuenta con consultores de prestigio internacional. Se espera que las empresas ejecutoras del proyecto se apaguen a las normas ambientales para preservar en la medida posible el hábitat de las especies afectadas, esto es tanto durante la construcción así como durante las operaciones futuras del canal.

No disponemos de un inventario completo de todas las especies en la flora y fauna que se verán afectadas por la posible construcción del canal. Hay que buscar oportunidades para que científicos o técnicos nicaragüenses con conocimientos de inglés o de chino puedan establecer algún tipo de comunicación e involucrarse a fin de realizar estudios ambientales.

Tal vez en la empresa encargada del estudio de factibilidad hay chinos que sepan inglés y muy probablemente los resultados de los estudios finales se presentarán a posibles inversionistas en ese idioma, a menos que todas las empresas inversionistas sean de China continental. En todo caso, hay más de 700 millones de chinos que estudian y hablan algún tipo de inglés. Igualmente, el inglés es el medio utilizado para la navegación aérea y marítima internacional.

Sería bueno que profesionales y estudiantes en las ramas pertinentes, es decir, zoólogos, agrónomos, ingenieros agrícolas, biólogos, botánicos, ecólogos, etc. puedan involucrarse en ese tipo de estudios, con los cuales podrán determinar los impactos en las especies existentes en la actualidad y en el futuro.

Qué bueno sería que al realizar el proyecto, se dragara el sedimento acumulado en el lago o cualquier otro cuerpo de agua, lo cual mejoraría su condición, asimismo en el futuro esto se haría utilizando parte de los ingresos que generaría dicho proyecto. Quizás hasta podría invertirse con el fin de restaurar bosques y producir más agua de cara a los cambios climáticos.

Los nicaragüenses carecemos de apoyo financiero para cualquier tipo de empresa o iniciativa. Aunque no es fácil, puede hacerse búsquedas en la Internet—Google—y encontrar sitios de organizaciones ambientalistas, universidades, fundaciones, institutos y otros centros de investigación que ofrecen asignaciones de fondos denominados ¨grants¨. Hay que entrar y buscar cuidadosamente y persistentemente en los distintos portales.

Los formularios y requisitos para aplicar a esos grants generalmente están en inglés y se necesita bajar y completar documentos PDF o Word para poder tener acceso a dichos fondos, los cuales exigen presentar propuestas y resultados periódicos a fin de justificar dichas investigaciones. Por supuesto, todo solicitante universitario o profesional tiene que saber leer y escribir dicho idioma.

Indudablemente, dichos estudios concomitantes serán de gran interés para el desarrollo, o sea que los resultados de investigaciones podrán utilizarse para mitigar los efectos en el medio ambiente y mejorar los ecosistemas.

* Traductor y docente UNAN.

rolando2@fulbrightmail.org