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El Nuevo Diario, edición del 3/Agosto/2011, publicó un artículo del suscrito en el cual mantenía que el Presidente Ortega ha sabido mantener vivo dentro del pueblo menos favorecido el derecho a soñar con un mañana mejor y que cada soñador era un voto a su favor y que ganaba las elecciones. Así sucedió.

El hechizo para que el pueblo sueñe con la construcción del canal interoceánico que nos sacara de la pobreza ya fue tirado y al son de las palabras mágicas de, “abra cadabra chinito, te lo regalo todito”, en cuatro horas se aprobó tan mágica concesión y el pueblo igual que la lechera de la fábula de Esopo comenzó hacer cuentas olvidando el corolario de: “en realidades ciertas os podéis confiar, más de las fantasías os debéis de alejar”.

No hay duda de las habilidades políticas del actual Presidente de la Republica. Estoy seguro que de haber existido a esta fecha el autor de El Príncipe, este hubiera basado su libro en las experiencias políticas de nuestro actual Presidente, no en las de Fernando el Católico, y habría incluido en el mismo un capítulo de cómo hacer de un canal, libélula vaga de una vaga ilusión, la base de permanencia en el poder aglutinando el sueño de los pobres, sueños llenos de mediatez y de esperanza, pero de realidad, parece que “solo el chinito sabe”.

Nuestro Houdini político, de manera brillante creó la ilusión y a propósito expuso ante el pueblo a las fuerzas fácticas del país haciéndolos perder “cara”, si es que aún tienen alguna.

Los “grupetes’’ políticos no han sabido ante los hechos demostrar diligencia, capacidad, imaginación, innovación, ni siquiera optimismo para hacerle frente al regalo de la concesión hecha al chinito y calificada por muchos como un contrato de donación de soberanía y hacer de tan trascendental acto el “big bang” de la unidad opositora.

La empresa privada fuera de tiempo y también de espacio en este tinglado canalero, lamentatrice sin lagrimas, diciendo a medias hoy lo que debió decir ayer, y más preocupada por las expropiaciones que la soberanía, viendo en el presente cosas las cuales no logro ver en el pasado, con un poco de temor casi con miedo, fuerte con el gobierno, ambiguo con el pueblo y una sed de ilusiones infinitas, no quedo bien ni con Juan Pueblo, ni con el dueño del circo.

En el caso del litigio con Colombia, el Presidente Ortega tuvo una visión de nación y su primer acto fue invitar a todos los ex cancilleres del “paisito” a aportar sus experiencias y memorias históricas sobre este litigio en aras a crear, además de consenso y ratificación política, una estrategia jurídica que sirvió de base a la demanda reivindicatoria de nuestros derechos usurpados en el Mar Caribe.

Ante tantas interrogantes, inquietudes y vacíos que parece dejar la Ley de Concesión al Chinito y curarnos en salud, pues aún estamos a tiempo, quizás lo más indicado sería que el Presidente de la Republica nombrara una comisión de juristas de todo color, tamaño y pelo, para que efectúe un análisis jurídico de la Ley de Concesión al Chinito y emitan opinión legal indicando cuales son aquellos artículos que violan la Constitución de la Republica, si es que los hay y con cuales se lesiona la soberanía de la nación, referida esta al derecho del estado para ejercer sus poderes dentro del área de concesión.

Con un análisis de tal tipo se pueden efectuar las reformas necesarias a la ley y lograrse dos objetivos: a) protección a la Constitución Política y soberanía del país si es que la ley de concesión las viola y b) el consenso que tanto se necesita para que todos sintamos que vamos en el mismo barco. Lo anterior se puede hacer en cualquier momento, pues la misma mayoría que aprobó la ley la reformaría, ahora con los votos de la BDN, con un proyecto de reforma presentado por el Ejecutivo.

Que podrá decir el chinito? No ha puesto nada sobre la mesa .Le cayó el mana del cielo y lo único que diría, seria, “fiado y legalado hasta cael molado”.

Ojala que el Cuento Chino que nos cuenta el Chinito sea realidad y algún dia tengamos un canal que corone nuestros sueños de un mañana mejor, lleno de prosperidad económica, protección al medio ambiente, a nuestro Gran Lago, libertad y un futuro donde no tengamos que mendingar por la pensión del INSS.

* Abogado y notario