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El respeto al derecho ajeno garantiza la paz y la convivencia social, y para exigir un derecho debe haber una ley que lo tutele. Por eso es innegable lo justo de los argumentos de los adultos mayores por el derecho a una pensión reducida de vejez, sin embargo la ley no estipula este beneficio, por lo que el INNS no está obligado a pagar esta pensión hasta que exista una normativa que así lo exprese.

Una vez aprobada la ley, el Estado deberá de revisar caso por caso y aquellos que lleguen a alcanzar las cuotas establecidas para la pensión reducida deben ser integrados a la seguridad social, pero aquellos que no llegaron al número de cuotas establecida en la ley para la pensión reducida no podrán exigir el regreso de su dinero ni un beneficio al cual lamentablemente no tienen derecho.

Ejemplo: ¿cuántos jóvenes ingresan a la universidad pública y privada sin poder culminar sus estudios, algunos abandonan la carrera en primero, otro en su último año por diversas razones, pero la razón principal es la económica, todos esos años de sacrificio y dinero gastado no les da el derecho de tomarse la universidad y exigir la devolución de su dinero o la entrega de un título universitario.

El requisito para obtener un título universitario es graduarse y para graduarse hay que pagar los aranceles universitarios y cumplir con las exigencias académicas de la universidad, igualmente para recibir una pensión se debe de cumplir con cierto número de cotizaciones; de no cumplir con estas cotizaciones la ley no establece la devolución de las cotizaciones, cual si fuera una cuenta de ahorro, de la cual él cuenta-habiente puede disponer y decidir en qué momento puede retirar sus ahorros.

Sé que muchos dirán que ellos pagaron sus cuotas, que la empresa no enteraba ese dinero al INSS, que no es culpa de ellos sino de las autoridades de Gobierno que no exigieron a la empresa el cumplimiento de esa obligación, y voy a estar ciento por ciento de acuerdo con ellos, por lo que creo que es necesario tomar acciones en contra de esas empresas o empleadores que de manera dolosa robaron el derecho de todos esos adultos mayores a recibir una pensión digna.

Los que está pasando ahora con los adultos mayores es una campanada de alerta para los jóvenes y las autoridades de Gobierno, quienes en conjunto debemos estar pendientes y exigir a nuestros empleadores, sea el Estado, la empresa privada o un particular, el pago de nuestras cotizaciones y la entrega mensual de nuestra colilla.

También es necesario que los jóvenes no nos dejemos engañar por proposiciones maliciosas donde se nos tienta a no pagar INSS y darnos el total de nuestro salario, “porque el pago del INSS es un robo, porque estás joven o porque no tienes hijos”. No seamos tontos, la seguridad social no es solo para la pensión de vejez, sirve en caso de accidentes, operaciones, maternidad y hasta para hacer préstamos en el banco o solicitar créditos en casas comerciales.

La decisión de tomarse las instalaciones del INSS, la cual no comparto pero respeto, es igual de equivocada como el uso de la violencia venga de donde venga; el cierre de estas instalaciones no estaba afectando al Estado, ni al Frente Sandinista, ni al Presidente, ni a la Policía, está afectando a sus hermanos, aquellos que cumplieron con sus cuotas y que mes a mes hacen grandes filas para recibir su pensión, la que estoy seguro ya está comprometida en las pulperías, medicamentos, pago de servicios básicos y la educación de sus nietos.

Insto a los representantes de ambos sectores a dialogar y tratar de llegar a un acuerdo revisando caso por caso, y que se tomen las medidas necesarias para que este escenario no se vuela a repetir; aprendamos de nuestros errores del pasado y comencemos a corregir nuestro futuro; demandando de hecho lo que es nuestro por derecho.

* Jóvenes Estableciendo Nuevos Horizontes