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El 1 de enero de 1959, triunfó la revolución cubana, derrotando al régimen dictatorial de Fulgencio Batista. El 2 entró el comandante Fidel Castro Ruz a Santiago de Cuba. El día anterior se había rendido el Cuartel Moncada, sin disparar un solo tiro. El 8 llegó Fidel a La Habana.

Apenas había pasado un poco más de cinco años del 26 de julio de 1953, día en que se dio el ataque al Cuartel Moncada de jóvenes decididos a morir por la libertad de Cuba. Ese día quedó al descubierto el régimen batistiano al torturar y asesinar a unos 60 jóvenes, luego de ser capturados. Fue también el fin del estilo de oposición de los partidos tradicionales. Una derrota que se convirtió en el parto de la revolución.

El Moncada es la consagración de un liderazgo que no se improvisó. Desde sus tiempos de estudiante, Fidel Castro Ruz, se distinguió por su oratoria y hasta en los deportes. Igual sería en la Universidad de La Habana. En noviembre de 1947 dirigió el traslado a La Habana de la campana que tocara en La Demajagua, Carlos Manuel de Céspedes, anunciando el inicio de la lucha independentista en 1868. La campana se conservaba en la ciudad de Manzanillo. Tenía Fidel 21 años.

Antes, en septiembre, logró escapar cuando tropas del ejército capturaron a los expedicionarios que se entrenaban en Cayo Confite, con el objetivo de invadir República Dominicana y derrocar el régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo Molina. En abril de 1948, estando en Colombia en un congreso de estudiantes, participó en la insurrección popular, conocida como “El Bogotazo”, causada por el asesinato de Jorge Eliézer Gaitán.

Fidel comenzó a destacarse a la par de Eddy Chibás, el político más popular de Cuba. Este se dio un disparo durante un programa radial y falleció el 16 de agosto de 1951. El 10 de marzo de 1952 Batista da un Golpe de Estado en contra del presidente Carlos Prío Socarrás. La toma del Campamento de Columbia, termina con las formas tradicionales de hacer oposición, surge la vía de la lucha armada.

Fidel se dedica a formar una organización, conocida en la clandestinidad como “Movimiento”, a través de un sistema de células compartimentadas se realiza la preparación político-militar, con una gran disciplina, entrega y sacrificios. Fidel es el primero en dar el ejemplo, al extremo que a veces en su humilde apartamento de la calle 23, en la Habana, le cortan la luz y el teléfono por falta de pago, ya que la mayor parte de sus ingresos era para comprar armas y municiones. Apenas quedaba para comprar la leche del pequeño Fidelito.

La conducta de los futuros atacantes del Moncada es de una generosidad que conmueve. Cómo a base de grandes sacrificios fueron adquiriendo las armas, en su mayoría de cacería. Así lograron los vehículos, propios y alquilados, que salieron hacia Santiago de Cuba, calculando llegar el 25 de julio, víspera del último domingo de carnaval, razón que daban para justificar su viaje y presencia en la capital de Oriente.

Llegaron hasta la granjita de Siboney, situada en las afueras de Santiago. Pocos sabían que simultáneamente se atacarían los cuarteles de Bayamo y del Moncada para tomarlos y provocar una insurrección a lo largo de la isla. Al amanecer del 26 de julio se inició el ataque a ambos cuarteles, en desventaja, por haber fallado el factor sorpresa. En el Moncada perecieron 8 atacantes y alrededor de 60 fueron capturados, torturados y asesinados.

Fidel, con un pequeño grupo logró escapar. El 1 de agosto son capturados. Se inicia el proceso a los atacantes del Moncada. Fidel asume su propia defensa, cuyo texto recibió el título de “La historia me absolverá”. Se trata de un programa político, y el hasta entonces “Movimiento” comienza a tomar el nombre de 26 de julio.

A partir del Moncada, la forma de lucha se definió en Cuba. Identificó a la generación del centenario de Martí. Es más, Fidel señaló a Martí como el autor intelectual del ataque. Una derrota militar se convirtió en un éxito político. Se fortalecieron las convicciones y la estrategia de lucha contra la dictadura batistiana.

Qué hubiera sido sin el Moncada, después del desembarco del Gramma, cuando se da la masacre de Alegría del Pío, el día 5 de diciembre de 1956. De 82 expedicionarios, solamente 12 se lograron juntar con Fidel para iniciar la marcha hacia la Sierra Maestra. A 60 años del ataque al Cuartel Moncada, Cuba es un ejemplo de moral revolucionaria.

 

* Periodista-Historiador