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Recientemente, el señor Omar Calero, laico bautista, expresó sus opiniones sin bases bíblicas del rol de María en la Iglesia católica. He quedado anonadado de su somero conocimiento de las Escrituras. Sostiene Calero que los católicos siguen doctrinas humanas, además dice ser “respetuoso” del catolicismo, lo cual me agrada en gran manera.

El cristiano católico serio lee la Biblia, investiga desde el punto de vista histórico, geográfico y político; estudia el idioma original para descubrir los matices de los textos en su contexto. Uno de los puntos relevantes que menciona, sin base bíblica, es que la Iglesia está sometida a la autoridad de la Biblia, una opinión contraria a lo que afirma San Pablo en 1 Timoteo 3,15: “La Iglesia es el pilar y fundamento de la verdad”.

Todo cristiano serio debería conocer cómo se juntó el Canon bíblico y quién fue el garante o el árbitro para decidir qué libros iban a pertenecer y cuáles no a la Biblia. Si hace un análisis histórico no va a encontrar otra Iglesia más que la Católica, por tanto la Iglesia fue primero y siglos después la Biblia fue escrita y escogida por inspiración del Espíritu Santo, por la Iglesia Católica.

El protestantismo no es la fe de los primeros cristianos, sino una versión moderna del cristianismo, “porque nadie puede poner otro fundamento, fuera del ya puesto, que es Jesucristo”. 1 Corintios 3:11. Por tanto no es la fe de Jesucristo y los apóstoles, sino solo la interpretación que algunos contemporáneos han hecho de ella, desde Martín Lutero.

En el caso de los Bautistas, sus fundamentos están apoyados en doctrinas humanas, y lo afirmo con base histórica, ya que como denominación surgieron a comienzos del siglo XVII en Holanda e Inglaterra, bajo la dirección de John Smith y Thomas Helwys, separatistas ingleses, convencidos congregacionalistas.

Usted menciona que no hay culto o títulos a María, pero se le olvida lo que su propia Biblia afirma, y que solo en los católicos se cumple. Lc 1,48. “Me llamarán bienaventurada todas las generaciones”. María es bienaventurada por el hecho de haber sido escogida por Dios para llevar al Salvador en su seno. No por sus méritos sino por los de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y por ello, los católicos la hemos llamado así durante “todas las generaciones”.

María es el Arca de la Nueva Alianza, como lo explican los versículos del Apocalipsis 11-12. Juan describe haber visto este valiosísimo objeto sagrado para el pueblo de Israel, el cual había estado perdido por más de seis siglos antes que lo escondiera el profeta Jeremías para evitar que la profanaran, cuando los invasores babilonios estaban a punto de destruir el templo, 2 Mac 2, 4-8.

El capítulo 12 de Apocalipsis habla de María como la mujer coronada, siendo Reina y Madre, y a la vez la describe el apóstol como el Arca de la Nueva Alianza de Dios. Muchos evangélicos dicen que el ministerio y el propósito de María finalizó con el nacimiento de Cristo. Si fuera así, ¿cuál sería la razón para que el demonio esté tan interesado en destruirla después del nacimiento de Jesús?. Apoc. 12:13.

El pasaje identifica a María como el Arca de la Alianza redescubierta. Ahora el Arca está en el cielo, ha sido hallada, es María. El Arca de la Alianza ha sido devuelta al Templo que ahora es el cielo. Heb. 9,11-12. El pasaje del Apocalipsis describe a la mujer en el cielo coronada con 12 estrellas como la madre de Jesús (no como una diosa pagana).

Quiero terminar con un versículo de la Biblia: “Mi pueblo sufre por falta de conocimiento”. Oseas 4:6.

 

alexander.carvajal@avemaria.edu.ni