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Nicaragua, desde los años ochenta se convirtió en un gran laboratorio educativo, a pesar de las limitaciones, por la guerra de agresión. Como docente me siento bien por la experiencia vivida. Pero, actualmente, ¿tenemos problemas en la educación? Sí. Parto de observaciones y experiencias vividas durante casi 35 años de trabajo docente, es decir, Maestro, Jefe de área, Director, Subdirector y Metodólogo, conozco un poco la psicología de los estudiantes, de los profesores, de los padres de familia. Es posible que algunos de estos supuestos problemas educacionales sean de origen económico, cultural, científico, metodológico, etc.

Cuando nos reunimos entre colegas, de alguna manera salen a relucir los problemas que aquejan a los estudiantes y profesores, es decir que afectan el proceso enseñanza-aprendizaje, por ende, el rendimiento académico y la misma calidad de la educación.

“Es que estos muchachos no estudian”, decimos algunos. “Es que vive con la abuelita, y ella no lo puede controlar, de ahí que su rendimiento o aprovechamiento no sean bueno”. “Se ha juntado con una pandilla y no estudia”, otra opinión.

Los profesores decimos: “Este muchacho es inteligente, pero como no lo puedo atender tan individualmente como quisiera, le aburre lo que están haciendo los demás, y se dedica a molestar.

¿Pero será este un problema de los alumnos? ¿De los profesores? ¿De la Escuela? ¿Del Sistema Educativo? ¿De quién es el problema?, me pregunto. A continuación propongo revisar una lista de supuestos problemas que pueden estar afectando la educación:

Los alumnos no cuentan con textos, ni material didáctico bien elaborado. Muchos alumnos por aula. Esto afecta el rendimiento académico y la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje. Problemas didácticos (y a veces científicos) entre los profesores; esto provoca también un problema en el proceso enseñanza-aprendizaje. El profesor conoce bien su materia, pero enseñarla es el problema.

Muchos alumnos se van a estudiar los fines de semana, por encuentros, pero no tienen hábitos de estudio, por lo que la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje se ve afectada. La implementación de las competencias, sin la debida capacitación a los docentes, afecta también el proceso enseñanza-aprendizaje.

Algo que está de moda es mandar a los muchachos a investigar determinado tema, sin la debida orientación. Solo les decimos: busquen en la Internet. Eso no es investigar. Lo que los alumnos hacen es copiar un texto de Internet, imprimirlo y al día siguiente entregarlo al profesor, quien le asignará algún valor. Muchas de esas “investigaciones” no son leídas por los alumnos. Sirven solo para acumular puntos, no aprendizajes significativos.

El Algebra, la Trigonometría, la Química, etc. ¡Qué problemas! “A conquistar el Algebra”, decía Lenin. ¿Otro problema? Las guías o cuestionarios de estudio. Estas promueven el memorismo, no el aprendizaje significativo. Como dice el maestro Rafael Lucio, el memorismo es una inversión de energía y tiempo enorme sin desempeños funcionales ni eficaces. Los estudiantes responden las pruebas evaluativas, obteniendo buenas y hasta excelentes calificaciones, pero con aprendizajes memorísticos, sin significado ni comprensión.

A la hora de controlar el aprendizaje de las preguntas de esos cuestionarios, cámbiele una palabra a esas preguntas y verá lo que pasa. Los trabajadores-alumnos que desean estudiar se encuentran con problemas, como por ejemplo el tipo de trabajo no se los permite, ni por la noche, ni por encuentro. Además, estudiar por la noche es muy peligroso, por la delincuencia desatada, dicen otros.

Pero a mi entender lo que de verdad está afectando el rendimiento académico y la calidad de la educación de los alumnos es el mal uso de la tecnología, como los teléfonos móviles, las computadoras y otros que prácticamente se han convertido en distractores, pues para los alumnos no son instrumentos ni herramientas de estudio o de trabajo, sino de juego: bajar música, videos, etc.

Y los padres de familia, ¿qué hacen para ayudar a sus hijos? Parece que poco, porque algunos padres, en vez de comprar los libros necesarios a sus hijos, les compran un teléfono, una computadora, en fin, que ni a las reuniones llegan.

* Profesor de Física

luis_462000@yahoo.com