•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En su visita por Nicaragua el pasado martes en Amcham, el Subsecretario de Comercio Exterior de Estados Unidos de América, Walter Bastian, comentó que América Central podría encaminarse a una senda de mayor crecimiento económico si se tomaban las acciones adecuadas. Bastian considera que la educación, la innovación y el emprendimiento son la fórmula indispensable para el desarrollo de la región, y que también fueron en su momento los factores de éxito en la consecución de grandes proyectos, como Silicón Valley, GerogiaTech, Ron Clark Academy en Atlanta, entre otros.

En estos tiempos en que Nicaragua marcha tan bien en sus índices de crecimiento económico y las relaciones entre la empresa privada y el Gobierno están en armonía, es el momento para crear instituciones y asociaciones que apoyen las iniciativas y esfuerzos de personas de bajos recursos que desean superarse y mejorar su nivel de vida.

Unos años atrás, mi hermana trabajaba en una clínica para emigrantes en Homestead, Florida; me contaba, conmovida, que muchos pacientes, pobres en su mayoría, provenientes de países de América Central, solicitaban al ser tratados por enfermedades, heridas o traumas, que no los diagnosticaran con incapacidad, porque eso implicaba que no podían trabajar y por ende no ganar dinero. Estas mismas personas que tienen ese profundo deseo de trabajar en Estados Unidos, muchas veces las encontramos ociosas en nuestros países, sin deseos de trabajar, sin esperanzas, y en el mejor de los casos viviendo del dinero que sus familiares les envían desde el exterior.

¿Por qué estas personas tienen un comportamiento distinto dependiendo del entorno en que se desenvuelven? ¿Será que la diferencia radica en los incentivos que reciben del fruto de su trabajo? ¿Será que el emprendimiento y la iniciativa son recompensados a la altura de sus expectativas?

En Costa Rica existe un Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), una entidad encargada de combatir la pobreza, donde las personas solicitan ayuda para mejorar su calidad de vida cuando tienen ideas emprendedoras. Básicamente, el IMAS busca fondos para apoyar a personas de bajos recursos y no tienen acceso al crédito, pero que al ver sus ideas y esfuerzos se les apoya con un fondo inicial y capacitación para ese trabajo.

Hay realmente historias de éxito: familias de pescadores que dejaron la pesca porque los recursos se estaban agotando y se estaban quedando a la deriva, y ahora cultivan pargos con lo que ayudan al medio ambiente y combaten el desempleo; campesinas que siembran frijoles orgánicos, los empacan y comercializan para subsistir; amas de casas que soñaban ser artistas y que se dedican ahora a hacer pinturas en granitos de arroz, que venden en los mercados de artesanías y llevan sustento a sus familias.

Esta institución provee los incentivos para que estas personas de escasos recursos tengan el deseo de ser creativos y tener iniciativas, que les ayuden a lograr sus metas y objetivos, que muchas veces son salir de sus deudas, poder comer decentemente y mantener a sus hijos de forma digna.

En Nicaragua, una serie de instituciones como Agora Partnerships, INDE, Cenami, Cadin, UAM, Caconic, Pro-Mujer, entre otros, están haciendo lo suyo en este campo con jóvenes emprendedores, mujeres o Pymes. Sin embargo considero que es un campo en que todavía hay mucho qué hacer en nuestro país. La búsqueda de grandes proyectos como puertos en el Caribe, el crecimiento de Zonas Francas, el Canal Interoceánico, la represa Tumarín, la exploración y explotación de hidrocarburos, entre otros, deberían estar acompañados por esfuerzos públicos, concertados con el sector privado, para preparar y educar a nuestra gente para que se puedan incorporar a todos esos proyectos y que no sean desplazados por mano de obra o profesionales extranjeros, permitiéndonos así sacarles el mejor provecho.

Nos toca al resto de nosotros, independiente de si estamos en el sector público o el privado, aportar nuestro granito de arena para poder ayudar a nuestra gente a crear esas circunstancias cuando no las encuentran, darles esperanzas para que tengan los incentivos, el esfuerzo, la innovación; apoyarlos para que la recompensa de sus esfuerzos se extienda más allá de sus expectativas y puedan mejorar sus vidas, sentirse realizados y construir una sociedad mejor.

 

* Gerente General, Wall Street English. Vicetesorera de Amcham