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Debido a que desde hace varias semanas ha sido noticia diaria la eventual construcción de un Canal Interoceánico por Nicaragua, de unos 286 kilómetros de longitud, de los cuales 80 a 90 estarían en el lago Cocibolca para reducir costos de excavación; he elaborado unos cálculos relacionados con una posible ruta de ese canal e imaginarme su funcionamiento, teniendo como ejemplo el canal de Panamá.

Cuando un proyecto a simple vista se dice que vale 40 mil millones de dólares, seguramente al final costará 60 ó 70 mil millones, los cuales se tienen que pagar con sus debidos intereses en un plazo, digamos de 40 años. Esto significaría altísimas tasas para los navíos que transiten por el canal. Para comparar: Instalar las nuevas esclusas y ampliar el canal le ha costado a Panamá más de 5 mil millones de dólares, y eso es un trabajo relativamente insignificante comparado con lo que se quiere construir en Nicaragua.

Nicaragua necesita para los próximos veinte años, otro puerto en el Pacífico y uno bien acondicionado en el Caribe. El crecimiento poblacional, el crecimiento económico y el consiguiente aumento de exportaciones e importaciones así lo exigen. Además, si son ciertos los escenarios más extremos del cambio climático, Corinto se volverá muy vulnerable o será insostenible en un futuro no lejano.

La instalación de un ferrocarril y una red ferroviaria para el transporte de mercancías y pasajeros a lo interno del país, y para conectarse con la región es una necesidad. El inexorable agotamiento del petróleo y su consiguiente encarecimiento obligan a ser competitivos y brindar servicios a menores costos a la población, industria y comercio. Esto tiene que ir a la par del desarrollo de fuentes alternas de energía.

El canal interoceánico será viable si hay suficiente agua para su operación. Si esa agua está cerca y si está disponible a bajo costo, ¿cuánta agua se necesitaría para hacer funcionar el canal? El agua se evapora y hay que reponerla continuamente. El volumen de agua que se utiliza en la última esclusa, la que da salida al buque del canal, fluirá hacia el Océano Pacífico, al lago Cocibolca o hacia el Mar Caribe, lo cual es el costo de operar la esclusa.

Según la información que se encuentra acerca del Canal de Panamá, cada cruce de buque consume unos 200 millones de litros de agua dulce del río Chagres y del Lago Gatún. Los buques que utilicen el canal por Nicaragua serán del tipo súper post panamax, por tanto, las esclusas necesarias tendrán, suponemos, unos 470 metros de largo, unos 65 de ancho y 23 de tirante de agua.

El volumen de agua que manejaría la última esclusa del canal por Nicaragua, según hemos supuesto, significaría unos 700,000 m3 de agua. Si cruzan unos 10 buques por día, aunque no sabemos si con este tráfico el canal sería sostenible, el volumen que se perdería, sería de 7 millones de m3 de agua dulce que sumados a los 520 mil m3 que se perderían por evaporación resultan en el equivalente a 87 m3/s de agua dulce que habría que buscar de dónde sacarlos, al menor costo, para reponer lo perdido.

Como no se puede estar bombeando continuamente ese caudal desde el lago Cocibolca, es indispensable la creación de un lago artificial, como es el caso del Lago Gatún en Panamá, que alimente las esclusas y reponga el agua que se va perdiendo. La ruta Cocibolca-Mar Caribe que presenta menos elevación del terreno (menor excavación), pasaría entre las serranías de Amerrisque y de Yolaina, subiendo por el Río Oyate y bajando por el río Rama.

¿Cómo se llenaría de agua este lago artificial? Suponiendo un almacenamiento de agua para operar siete meses, el canal durante la época menos lluviosa y que este lago artificial se vuelva a llenar en los seis meses de la estación lluviosa, estaríamos hablando de un lago de unos 250 km2 de superficie con una profundidad promedio de unos 6.5 m.

Pero en realidad, este lago deberá ser mayor, pues si se presentan dos años secos seguidos, el canal no podría operar por falta de agua. El lago artificial Gatún, creado para que el Canal de Panamá pueda funcionar, tiene una superficie de 425 km2, así que no está alejado de la verdad decir que el lago artificial, necesario para que el canal por Nicaragua pueda operar, debería tener una superficie no menor de 500 km2 y una profundidad media de 6.5 m para que dos años seguidos de baja precipitación no lo saquen de funcionamiento.

No existe en las cercanías de esa zona, un río que tenga un caudal sostenido, que se pueda desviar o represar para llenar o formar ese lago artificial. Hay que considerar además que los modelos de cambio climático pronostican una reducción en la precipitación sobre Nicaragua, lo cual hace más tensionante la obtención de tales volúmenes de agua para operar el canal.

Sería bueno conocer de otros profesionales con mayor experiencia y más información, diferentes análisis sobre esta y otras posibles rutas del canal, y así formar opinión, buscar lo factible y mejorar ideas de proyectos.

 

* Ingeniero civil

Sergam1910@hotmail.com

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