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Uno de los anuncios que figuran en la Guía ilustrada de Granada (1941) es el del hotel Alhambra. Además de indicar su teléfono —número 16— y su cable —“Alhambra”—, especifica: “El más antiguo de la ciudad, frente al Parque Colón, fresco, ventilado, higiénico. Inmediato al Club Social, a los bancos, teatros, oficinas públicas. El más céntrico. Servicio de cantina y restaurante. Abierto a toda hora”.

He ahí un centro emblemático de “La Gran Sultana”, apelativo con que la escritora española Baronesa de Wilson (Emilia Serrano García de Tornel) bautizó en 1882 a Granada de Nicaragua por su herencia andaluza. De hecho, su fundación se remonta a 1524 por el conquistador andaluz Francisco Hernández de Córdoba, siendo la ciudad más antigua del continente americano en tierra firme.

El Alhambra fue establecido en 1898 y hasta 1953 consistía en una casona de dos plantas de estilo colonial, es decir, unificadas por un corredor porticado. Su propietario era don Hércules Ferreti, un italiano vestido de blanco y corbata negra que atendía personalmente a su clientela. Don Herculiche —como amistosamente se le llama a don Hércules— estaba siempre presente en su bar, a un lado del gran salón de entrada. Medía cada trago antes de entregarlo a los mozos que servían: Arnoldo e Icabalceta. Con sus gruesos lentes miraba en alto relieve a los parroquianos bebedores, asegurándose que ninguno dejara de pagar lo consumido.

A principios de 1908 fue cliente del hotel nada menos que Rubén Darío (1867-1916), Príncipe de las Letras Castellanas. Iba en la comitiva del mandatario José Santos Zelaya, quien se dirigía al valle Brimont, en la frontera de Costa Rica, para reunirse con su homólogo costarricense Cleto González Víquez. Un niño —empleado de la oficina de correos y posteriormente el más solicitado encuadernador de la ciudad— llevó al gran poeta un telegrama.

De vez en cuando se hospedaban artistas como el cantante argentino José Bohr (1901-1994), actor asimismo en películas de Hollywood. Se le recuerda joven, alto, blanco, simpático, vestido de smoking y siempre sonriente. Otra personalidad extranjera que llegó al Alhambra fue Curuppumullage Jinarajadasa (1875-1953), pensador hindú que impartía conferencias por el mundo. Era un hombre pequeño, de lentes, delgado, moreno, con la cabeza rapada y una túnica blanca de vestimenta.

Procedente de Chinandega, con su equipo “Titán”, en 1915 utilizó las habitaciones don Juan Deshon (1884-1975), pionero del béisbol en Nicaragua. Tras jugar con el equipo granadino “América”, los visitantes fueron atendidos con un almuerzo en el hotel, una gira por la tarde a las Isletas en el vaporcito “Nicarao” y un concierto en el Parque Central del maestro Ibarra.

En los 40 del siglo XX residió en el hotel el doctor René Schick, magistrado de la Corte de Apelaciones de Granada y catedrático de la Facultad de Leyes de la Universidad de Oriente y Mediodía. En 1963, Schick sería electo presidente de la República.

A partir de 1953, cuando la sociedad anónima “Hoteles de Granada” asumió el control del Alhambra, el inmueble fue sometido a una remodelación integral y en enero de 1956 se estrenó hospedando a los actores del cine mexicano que interpretaron Rapto al sol, película rodada en su mayor parte en las Isletas. Específicamente en la llamada Maderas. Dos fueron las actrices: Flor Silvestre y Evangeliza Elizondo. Dirigida por el mexicano Fernando Méndez (1908-1966), participaron en ella actores nicaragüenses como José Dibb McConnell, Carmen Martínez y Reginald Moncrieff. El 19 de junio de 2002 los presidentes de Costa Rica y Nicaragua, doctor Abel Pacheco e ingeniero Enrique Bolaños Geyer (2002-06), sesionaron en el hotel.

Una nueva remodelación, acorde con el boom turístico que experimenta Granada, tuvo lugar en 2004. En su reinauguración el 8 de diciembre de ese año estuvo presente el gobernante ingeniero Enrique Bolaños Geyer, quien presidió el evento con el Presidente de la Junta Directiva del hotel doctor Gabriel Pasos Wolff. La remodelación incluyó fachada de estilo colonial, lobby y dos salones.

El 4 de octubre del 2005 las altezas imperiales del Japón, príncipe Hitachi (hermano menor del emperador Akihito) y la princesa Hitachi se hospedaron en el hotel.

He aquí, finalmente, los nombres de aquellos granadinos —todos difuntos— que integraron el 23 de marzo de 1953 la sociedad refundadora del Alhambra: don Gabriel Lacayo Lacayo, negociante y agricultor; don Francisco Anzoátegui, factor de comercio; doctor Ernesto Chamorro Pasos, abogado y agricultor; doctor Gabriel Pasos Wolff, también abogado y agricultor; don Roberto Horvilleur, agricultor e industrial; don Dionisio Chamorro hijo, agricultor; doctor Manuel Sandino Ramírez, abogado y agricultor; don Humberto Chamorro Chamorro, agricultor; don Mario Favilli, arquitecto; don Camilo Mejía, negociante y agricultor; y don Miguel Bermúdez Álvarez, negociante e industrial.

 

* Escritor e historiador