•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

A esta región tan zarandeada la han tenido bailando el Punto guanacasteco por siglos. Tres veces anexada a Costa Rica. Le han cambiado nombre. Su condición geográfica y política ha sido traída y llevada. Acomodos y reacomodos. Inestabilidad durante la colonia, desfiguración de su mapa original.

Todo empezó hace 458 años con el Corregimiento de Nicoya. En 1576 un capitán general mandaba en Nicaragua, Costa Rica y Nicoya. En 1588 fue separada del grupo. En 1593 los españoles la regresaron a Costa Rica. De 1602 a 1787 fue autónoma. Durante el Reino de Guatemala, Guanacaste estuvo integrada a Nicaragua junto con Subtiava y Matagalpa.

En 1812, los españoles volvieron a sumarla a Costa Rica para que esta provincia contara con los habitantes suficientes para tener un diputado ante las Cortes. Los guanacastecos posibilitaron que Costa Rica se integrara al primer Parlamento Iberoamericano. Anexión electoral. Al llegar la independencia, 1821, las relaciones con los ticos eran fuertes.

Había un comercio permanente de los poblados de Puntarenas a través del golfo de Nicoya. Nicaragua no ha mostrado interés. Los hacendados rivenses con propiedades en Guanacaste y Liberia, querían que la zona fuera de Nicaragua, pero cuando se da la anexión de 1824, las condiciones estaban maduras para que decidiera integrarse a Costa Rica. Liberia pasó a ser la capital de la provincia.

Recientemente en actos militares, Daniel Ortega criticó la falta de diálogo sobre la definición de límites marítimos, anunció que Nicaragua reclamaría Guanacaste en La Haya. El canciller tico calificó el discurso de política expansionista. Dijo que no tenía sentido reclamar lo definido en el tratado Cañas-Jerez de 1858. La señora Chinchilla magnificó su reacción. Entregó una carta de protesta al embajador nicaragüense. Llamó en consulta por tiempo indefinido al embajador tico y emitió un mensaje rechazando la “amenaza” de Ortega.

A meses de las elecciones ticas es buen momento para el patrioterismo. A 189 años de la anexión un diagnóstico de la realidad económico-social de Guanacaste la coloca como la segunda región más desigual y más pobre del país. La publicidad la maquilla con tintes de paraíso verde bañado por mar y arena. Pero hay familias que no tienen para comer. 35% sobreviven bajo la línea de pobreza.

Empleos informales y hambre retratan al Guanacaste ignorado. Tierra llena de recursos naturales y de potencial humano, pero también de contrastes e inequidades. El crecimiento basado en el turismo y la construcción no es suficiente sin la integración de políticas públicas y privadas. Sin estrategia de desarrollo comunitario.

Lo peor es la situación del empleo juvenil. Un cuarto de empleados son menores de 15 años. Un 17% de jóvenes no asiste a escuelas y un 67% no es parte de la educación media o superior. Altos niveles de reprobación y deserción escolar. Baja inserción laboral de la provincia. Imposibilitan aprovechar las promesas de una economía aparentemente dinámica. Resultan en más pobreza y desigualdad.

Falta una estrategia de mejoramiento educativo. Involucrar a las universidades que orienten a los técnicos y profesionales hacia las oportunidades del mercado laboral. Es chocante la pobreza en medio de lujosos desarrollos turísticos. Es un crimen que niños deseando aprender no tengan condiciones. Urge revisar el modelo educativo y adaptarlo a las demandas de zonas periféricas como Guanacaste.

Mientras doña Laura anda en campaña. Asistió a la Marcha por la Patria, realizada en Nicoya, protestando las declaraciones de Ortega. Los alcaldes ratificaron un Manifiesto reconfirmando la anexión. La presidenta vestía un traje blanco con cinto verde. Colores emblemáticos del partido Liberacionista. La campaña electorera va. En el aire flota la pregunta; ¿quien hará algo por Guanacaste?

 

* Docente de Humanidades, UNAN