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Hace doce años, con la solidaridad  de la Casa de los Leones o de Los Tres Mundos, nace para triunfar la Escuela de Comedia y Mimo en Granada, siendo dos de sus principales mecenas, Fernando López Gutiérrez y Dieter Estadler.

Diego Gené, director-fundador, ilusionado por la chispa del pagliaccio, convenció con sus gracias y graciosidades intelectuales, ademanes y gestos, hasta para conversar. Venezolano, residía en Costa Rica, donde puso en práctica su experiencia de clown, con todo respeto: de payaso profesional, sin bufonerías baratas, más bien con lo clásico del circo, lo ridículo para actuar, interactuando como protagonista con el público.

Doce años parece largo tiempo. No es así, le falta mucho que recorrer con su Escuela de Comedia y Mimo, en  la Casa de las Botellas, en esta Granada colonial, al sur, en el barrio El Escudo.

Recientemente Gené, Rafael Largaespada y Francisco Palacios, sus pupilos, regresaron de una gira por Europa; eufóricos, contentos, dispuestos a continuar transmitiendo sus experiencias a diez menores de ambos sexos que asisten a la Escuela.

El lenguaje mímico, el arte de imitar la propia vida con expresión corporal y espiritual; los gestos de las manos, de los ojos, del rostro, pintado o no; es un género popular y es la enseñanza de Diego, ahora de “Rafa”, Rafael, Francisco y Gustavo. 

Es la mimología, como la hacían griegos y romanos. Ellos lo hacen con cariño, con halago, compaginan los malabares con fondos y temas musicales especiales, apropiados en lo histriónico; el arte con sus propias reglas, el respeto y la ética dramáticas combinadas con habilidad, destreza, talento humano.

La técnica individual y conjunta en el escenario abierto o cerrado, distrae con el ejercicio de la inteligencia. Han visto su propio desarrollo, han avanzado, no se han quedado estancados, lo demostraron en la reciente gira actuando en veinte ciudades de Alemania, en Amsterdan, en Suiza y Luxemburgo.

Con un montaje especial de corte social, dejan a un lado lo fantasioso y cuentan historias con contenido humano; fuertes, el abordaje de la problemática de la drogadicción de ambos sexos, con un mensaje de cambio, de reivindicación, con alternativas.

El público participando, y los jóvenes artistas poniendo en proyección la chispa latinoamericana, “porque el arte es el idioma universal, lo digo por experiencia, porque soy mimo”, sentencia Diego.

De Aurupa a Nicaragua, de nuevo a Granada, para preparar al grupo de diez menores que realizarán su primer viaje internacional en el año 2015. “Se abre esa puerta, ahora nos toca un montón de trabajo, tenemos que documentarnos, estudiar más, mucho, para entonces, cuando llegue el momento, llevar una nueva y atractiva obra”, manifestó Rafa, que se ha convertido en un mimo profesional, con estudios en Barcelona y Suiza. Y Francisco, de 16 años, quien es un entusiasta de la comedia con muchas ganas de triunfar.

La Escuela de Comedia y Mimo de Granada tiene en su haber, en estos doce años, la puesta en práctica de obras de interés social, histórico y cultural, entre ellos “El caballo que se alimentaba en el jardín”, de Erquiles Masoa; “Celebrino-celebrando”, que hicieron con la directora y voluntaria holandesa Tamara Kenterman, y con ella misma: “Sueños”, que llevaron a Europa en el 2005; pero antes hicieron “Simplemente payaso”, en su primera gira en el año 2002, incluyendo la de este año, “Dos Generaciones”, que ganó muchos aplausos, reconocimientos y sacó lágrimas a niños, jóvenes y adultos.

 

* Periodista de Granada.