Jorge Eduardo Arellano
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La sinonimia, entonces, ocurre cuando para un significado existen en la lengua varios significantes. Así, el Diccionario de sinónimos y antónimos, de F. C Sainz de Robles (1978:469), registra ocho sinónimos de esposa: mujer, cónyuge, consorte, compañera, costilla, pareja, media naranja. Don Miguel de Unamuno llamaba a su tierna y abnegada esposa “mi santa costumbre”. En Nicaragua abundan expresiones familiares, algunas de ellas matizadas de sarcasmo: mi adorado tormento, mi cruz, mi calvario, mi grillete, mi desgracia, mi peor es nada, la autoridad, la mandamás; y esta expresión usada por jóvenes y adultos: la bola de hierro.

Pero salvo muy raras excepciones --como el caso de los nombres científicos, por ejemplo--, no existe sinonimia absoluta, porque una palabra tiene casi siempre más de una acepción y con frecuencia lleva además un sutil matiz de diferenciación semántica.

¡Qué chigüín más guanaco!, decimos de alguien tonto. Y podemos hacer sustituciones en lugar de guanaco: ido, jambado o ajambado, badulaque, babieco o babieca, abreboca, apendejado. Pero un guanaco es además el apodo que los centroamericanos le damos a los salvadoreños, y un ido es también un distraído: ¡Estaba ido y por eso no puse atención a lo que me decías!

Bujillazo y bolillazo significan lo mismo: trago de licor. Echémonos el primer bujillazo; echate el otro bolillazo. Pero bujillazo significa también golpe: Y ya con sus buenos bujillazos entre pecho y espalda, trastabilló y se dio tremendo bujillazo. Y fíjese bien: bojazo y malmatón significan golpe, pero malmatón no es el golpe propinado por alguien --como el bojazo o el bujillazo-- , sino el golpe ocurrido por algo accidental, como una caída, acepción que tiene también bojazo: ¡Es una pajuelilla el muchacho y por eso se dio el malmatón en el patio!

Curioso resulta observar que el trago de licor --como el golpe dado o recibido por una persona-- se designa con varios sinónimos con el sufijo azo: guasmazo, guacalazo, cachimbazo, mecatazo, pencazo y pijazo. En cambio, guaspirolazo, cañazo, chimiscolazo, farolazo y rielazo, son sinónimos de los anteriores en la acepción de trago de licor: anda con sus buenos guaspirolazos; solamente me tomé tres cañazos; se tomó los chimiscolazos con boca de pájaro; los farolazos lo pusieron almariado; echémonos el último rielazo. Pero no significan golpe como los anteriores y no son por tanto sinónimos de aquellos con esta acepción.

Jama y machaca significan comida: ya es la hora de la jama; la machaca estuvo buena, no por lo sabroso sino por lo barato. Pero machaca es también el nombre de un pez de nuestros ríos y lagos: En San Carlos, la machaca se alimenta de las inmundicias que van a parar al
río.

El dulce hecho con maíz reventado y con un baño de miel de rapadura lo llamamos alboroto, pelota, sopapo, turrón: Comámonos un alboroto; comprate una pelota para que la comamos entre los dos; sabroso el sopapo, pero le falta miel; un turrón nos caería bien después de almuerzo. Pero un grupo de amigos no es un turrón, sino una pelota (Ahora que anda con la pelota no tiene cabida este muchacho), y un golpe no es un alboroto sino un sopapo: Se dio el sopapo porque es una tarabilla.

Una mujer embarazada está panzona, pipona, aliñada, empacada, incómoda, interesante, premiada, timbona; pero pipona, empacada y timbona aluden también a una persona gorda y no necesariamente por embarazo.

Cuete y estaca son sinónimos porque ambos significan miembro viril: Estaba chiflado, porque se bajó el zíper de la portañuela y se sacó el cuete delante de toda la gente; La mujer se asustó cuando le vio la estaca al tipo. Pero cuete significa también arma de fuego: Le ocuparon el cuete porque no tenía portación.

Un tipo ebrio anda jalado, almariado, improsulto, rayado, alegrón; pero puede también estar jalado, es decir, con su salud desmejorada; o puede ir jalado, si va a toda velocidad. Y rayado puede referirse a un disco dañado; y si todo lo tiene planificado, tiene el cuadro rayado. Y si tiene mucho valor para enfrentar los riesgos y peligros, tiene los huevos rayados.

El ano se puede decir de muchas maneras; por ejemplo: argolla, busiete, cereguete, culisnay y virote: La mujer le dio un sopapo al moclín, porque le tocó el culisnay. Pero virote significa además miembro viril: ¡Tenía un virote de este pelo! Y argolla es también conjunto de personas que ejercen el control estatal o influyen en las decisiones de una agrupación política, social, religiosa o de otra índole: ¡Nadie puede con la argolla alrededor del jefe!

Los senos de la mujer se designan, entre otros, con los siguientes sinónimos: cachos, chiche y poronga. Pero poronga es también una tinaja pequeña: ¡Guardá la miel de jicote en la poronga! Y cachos son también los cuernos de un animal, al que le van creciendo con la edad. Ahora, cuando una mujer les “pone los cachos” al marido ya es otra cosa; porque son cachos hechos y derechos y no se pueden mochar.

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