Bayardo Altamirano
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Sin darle lecciones a doña Laura, en su país hay asuntos que debieron preocuparla más que hacer trochas contra el medio ambiente o pelear con Nicaragua. Según el Censo 2011 en Costa Rica viven 104 mil indígenas. Habitan más que todo en Limón. Sufren grandes desigualdades.

La campaña electoral está al volver la esquina y ningún candidato ha hecho referencia pública a los indígenas. Refleja el olvido de los políticos hacia ellos. Es una acumulación de varios años, resultado de un enfoque de desarrollo que ha dejado al margen a esos pueblos en toda la región.

Desigualdad en que viven los pueblos indígenas y limitadas acciones que se desarrollan para frenar la brecha social. Los indígenas costarricenses han llevado a la mesa de diálogo una lista de peticiones. Piden protección de sus territorios, autonomía y desarrollo social y económico.

En veinte años ningún gobierno ha logrado aprobar una ley de autonomía para los pueblos indígenas que tienen razón en reclamar. Varios dirigentes indígenas han dicho que lo importante es que tomen una decisión y actúen.

Plantean las necesidades en cinco ejes prioritarios: 1. Protección de sus territorios y recuperación de tierras que están en manos no indígenas. 2. La autonomía; 3. El desarrollo social y económico. 4. La gobernabilidad y la representación de los territorios indígenas. 5. El derecho a que se les consulte antes de aplicar cualquier medida que afecte sus derechos.

El tema de desarrollo social y económico es urgente. Los indígenas sufren un serio rezago en derechos básicos, como el acceso a la educación, la tecnología y al trabajo. Su acceso a la tecnología es la mitad del resto de la población.

Hay un reconocimiento de derechos en el papel, pero la discriminación sigue siendo un problema serio. Falta conciencia que somos una sociedad diversa. Los indígenas tienen derecho a su propia cultura y esto debe incorporarse en la educación y en el liderazgo político.

Uno de los factores que frenan la participación del indígena en política es la discriminación proveniente del desconocimiento. Debe desaparecer la idea de que son personas con menor capacidad. Los indígenas critican que los políticos solo los ven como votantes.

En Centroamérica, los indígenas han denunciado la apropiación de sus territorios por las transnacionales. Este tipo de casos ha generado conflictos violentos entre los indígenas y las empresas. Hay un esfuerzo importante por esclarecer la situación de tenencia territorial. Existe una brecha y no se ha hecho nada por cerrarla.

Es importante impulsar el reconocimiento al derecho a la consulta de los pueblos indígenas. Que no se tomen decisiones sin consultarles. De los indígenas hay que aprender el valor de la colectividad. Los dirigentes no toman decisiones sin consultar a sus comunidades.

En Talamanca la droga es un problema evidente. Faltan acciones de Gobierno para atender esta situación. Preocupación no solo de Costa Rica. Es necesario ver cómo se fortalecen medidas de seguridad y protección para los pueblos indígenas que viven en zonas rurales y alejadas. Asunto de difícil solución.

La reciente reforma al subsistema de educación indígena es un esquema de participación de las comunidades en la gestión educativa que ayudará a fortalecer la incorporación de elementos de su cultura tradicional. En educación superior demandan más oportunidades; un trato diferente en la admisión. El acceso a la educación superior debe ser por méritos, pero los pueblos indígenas vienen acumulando desventajas que deben ser subsanadas.

 

* Ingeniero. Docente UNAN-Managua