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Cuatro países latinoamericanos celebrarán elecciones en el último trimestre de este año, dos de ellas presidenciales (Chile y Honduras), una legislativa (Argentina) y otra municipal (Venezuela). Cada una tiene su relevancia y sus matices, sin embargo, sin restarle importancia a las presidenciales, es en Argentina y Venezuela en donde se han centrado los focos y apuntado las baterías de los intereses mediáticos por el peso político y regional que ambas naciones tienen en el continente.

Connotados adversarios políticos de la presidenta Cristina Fernández, han adelantado el fin de la era “kirchnerista”, una década, tras perder su candidato en agosto pasado las primarias en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país, con cerca del 37% del padrón nacional de votantes. También perdió en otros cuatro distritos importantes. Pero las elecciones del próximo 27 de octubre no se circunscriben a cinco distritos, esa fecha se renovará la mitad (127) de la Cámara de Diputados y un tercio (24) del Senado.

El Frente para la Victorial, el partido de la mandataria, arriesgará 38 de sus 116 sillas en la Cámara de Diputados y 12 de las 24 bancas en el Senado. Quizá se repita la historia de las primarias, pero es seguro que conservará la mayoría tanto en diputados como senadores. Pese a esa inobjetable realidad, el interés de la prensa está en la provincia de Buenos Aires en lo que ya se adelanta como una encarnizada batalla entre Martín Insaurralde, el candidato de la Presidenta y Sergio Massa, un disidente del kirchnerismo que ganó las primarias en esa zona con 5 puntos de ventaja. En octubre de 2015 serán las elecciones presidenciales y de acuerdo a los resultados del 27 de este mes, la oposición empezará a sacar cuentas. La presidenta también.

Las municipales de Venezuela previstas para el 8 de diciembre han despertado también un interés mayúsculo a escala internacional y hasta diría, una obsesión casi morbosa de la oposición de ese país, porque ya adelantan una derrota de los herederos del legado político del fallecido mandatario Hugo Chávez. La mayoría de la prensa venezolana y los grupos de poder económicos más fuertes del país, en santa alianza y responsables en buena medida de la crisis económica, se frotan las manos celebrando con anticipación la estrepitosa caída del chavismo.

Sin embargo, en diciembre pasado, es cierto, todavía estaba vivo Chávez, la oposición se llevó una contundente derrota en las elecciones regionales. El PSUV logró 20 de las 23 gobernaciones, a duras penas la oposición retuvo tres gobernaciones, Miranda, Lara y Amazonas, en esa oportunidad la revolución le arrebató (por la vía de los votos) cuatro gobernaciones a la Mesa de la Unidad. Pero bueno, la oposición dice que el chavismo ya está enterrado y que a partir de diciembre el panorama será otro, está por verse.

En Chile no se espera una sorpresa, la expresidenta Michele Bachelet con toda seguridad retornará a la Casa de la Moneda. Las últimas encuestas le otorgan una amplia ventaja sobre la candidata del segundo lugar, Eveling Matthei. Para evitar una segunda vuelta, Bachellet debe obtener la mayoría absoluta. En 2005 no lo pudo hacer cuando se presentó por primera vez a una elección pese a haber obtenido en esa ocasión más del 44 % de los votos. Los comicios serán el 17 de noviembre.

Las elecciones de Honduras también se perfilan a dos bandas y un cierre de película dado que ambos candidatos van bastante equilibrados en la intención de votos. Xiomara Castro, esposa del expresidente Manuel Zelaya, compite por el Partido Libertad y Refundación, y Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional (Conservador), aparecen en las encuestas en un empate técnico.

Los hondureños se citarán en las urnas el 24 de noviembre en unos comicios que se definen por “muerte súbita”, no hay segunda vuelta, el que saque un voto más ese gana. Los altos niveles de inseguridad y una crisis económica marcan estas elecciones.

Sin dudas, la izquierda podría consolidarse al finalizar este año reafirmándose como la primera fuerza en estos cuatro países. Casi 68 millones de electores tienen la palabra.

 

* Periodista