•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Hace varias semanas se comenzó a implementar el pago por medio de tarjetas con el propósito de modernizar el transporte urbano colectivo. Lejos de cumplir el objetivo, gran cantidad de usuarios han tenido problemas con el nuevo sistema y podría decirse que la llamada modernización no implica ninguna mejoría en el Transporte Urbano Colectivo (TUC) de la capital.

El TUC podría mejorarse si se pusieran más unidades en circulación, con una tarifa diferenciada. De hecho, cuando el usuario no tiene el saldo en la tarjeta, en las principales paradas hay personas que ya tienen su nuevo trabajo con su tarjeta “monta-pasajeros”; estas personas cobran cinco córdobas al pasajero que no tiene o no lleva su tarjeta recargada.

En las horas picos no se acaban los tumultos que son aprovechados por carteristas. Algunos conductores siguen permitiendo montar a pasajeros por la puerta trasera, lo cual, al igual que los nuevos “monta-pasajeros”, producen más atrasos al subir y bajar de la unidad. Igualmente, algunos conductores siguen arreando a la población como si fuera ganado y hasta dicen que es un favor llevarlos como sardinas.

Por otro lado, cuando se descompone una unidad, el pasajero tiene que pagar los platos rotos, o sea, tiene que pagar un pasaje adicional. Es triste ver cómo a veces mujeres cargando niños tienen que bajarse del bus, ya que los más pobres no controlan o no tienen suficiente dinero para recargar la tarjeta.

La bendita tarjeta y su recarga siguen siendo un dolor de cabeza por las largas filas y asoleadas, dado que en los pocos lugares donde se recarga a menudo nos dicen que no hay recarga TUC. La digitalización de los números difíciles de leer en color gris se presta a errores, así que el usuario a veces se pregunta por qué no tiene saldo después de haber recargado, e incluso después de esperar que el sistema reconozca la recarga. Además, algunas tarjetas parecen deteriorarse con más facilidad lo que dificulta que el contador reconozca las mismas.

El servicio de recarga por lo general no es efectivo el fin de semana, que es cuando muchos usuarios podrían recargar. Lo ideal para el usuario sería tener el servicio de transporte normal, como en otros países, los siete días de la semana, inclusive el fin de semana. A eso de las ocho o nueve de la noche ya se tiene que pagar taxis. No dejo de mencionar el problema cuando se llevan los buses a los departamentos para realizar manifestaciones.

En fin, solo señalo algunos de los inconvenientes que presenta el sistema de transporte a los usuarios. El transporte mejorará cuando se establezca un sistema paralelo que preste un mejor servicio con precio diferenciado. En todo caso, la última palabra la tienen las autoridades involucradas que podrían brindar un mejor servicio a la población.

 

* Traductor y escritor

rolando2@fulbrightmail.org