Artemio Cruz
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Idea acertada la del Ing. Dionisio Marenco Gutiérrez -Alcalde de Managua- de realizar ese concurso con el tema, ¿Quién tiene las bolas más grandes?, con el objetivo de promover en la práctica la limpieza de nuestra querida capital. El concurso con un respetable premio en metálico de dos mil lolos, consiste en lograr que los pobladores congloben unas inmensas bolas hechas de papel, cartón, plásticos y otros deshechos secos, a fin de limpiar el medio ambiente de los barrios de Managua.

Pero el Ingeniero Marenco, quien ha realizado una encomiable labor edilicia en nuestra capital, no solamente será recordado por los pasos o cruces a desnivel (parece que el primero no le quedó tan a la plomada), ni por su batalla ecológica para defender a Managua de un posible desastroso deslave, ni por su empeño por dejarnos sin baches en las calles, sin bonches entre las pandillas juveniles de los barrios, o toda su plausible labor por obtener  petróleos y petrodólares venezolanos a fin de energetizar al país,  además de lograr la apertura para traer  nuevas unidades de buses de origen brasileiro para nuestro descalabrado y delincuencial (por masiva exposición de personas al peligro) transporte urbano.

No. Nicho será recordado por haber ganado un  tácito concurso político, sobre quien tiene las bolas más grandes para enfrentar el poder. Por supuesto está demostración de testosterona en alza, no la ha hecho desde la llanura sino desde el primer círculo de hierro del poder gobernante. Pero todos los fabricantes de bolas terminan  siendo boludos, por estulticia o pereza, como veremos más adelante. Aunque alguien haya dicho que Marenco era el mejor manager político del país, al mejor mono se le cae el zapato que no el zapote. Eso sí,  cualquier otro gilipollas que se hubiese atrevido a criticar desde la llanura, ahorita estaría cazando patos en la región de los grandes lagos del Canadá. O ya hubiera sido destacado como jefe de la primera estación fito-sanitaria y  metereológica que Nicaragua –país destinado a solucionar los problemas del mundo según nuestro Presidente-  ubicará en  futuro próximo en la Antártida para contribuir a la prevención de  la peste del dengue entre los pingüinos emperadores. Todo en el contexto del Alba boreal.

El analisto político Julio López Campos, uno de los cerebros más lúcidos pero hoy cesante y outsider del frentismo, señaló en una comparecencia televisiva en el programa de Stalin Vladimir del C-12, que los males del FSLN y por efecto balastra los del país entero, eran causados por un fenómeno político propio de esa organización que él llama el Danielismo. López también apuntaba que uno de los cultores y constructores de este fenómeno del caudillismo populista criollo fue el Ing. Dionisio (a) Bolas Grandes Marenco. Este le habría proporcionado al Comandante Daniel Ortega Saavedra toda su capacidad política para realizar una adecuada política de alianzas que permitiera la supervivencia del FSLN  (durante el período conocido como nadie daba ½ centavo por el Frente ) y eventualmente lograr su retorno al gobierno. Aquí por supuesto entran todos los factos y los pactos realizados en los últimos 10 años y que han sido  bueno para los caudillos y comparsas, pero nefastos para la sanidad institucional y la gobernabilidad democrática del país.

Se lo olvidó al analisto de marras, que padece de viguismo  (un vicio característico de los políticos nicas que se define por ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio), que si Nicho puso las neuronas, fue  Don Herty Lewites Rodríguez (QEPD) quien proporcionó los denarios para consolidar al danielismo, como  alternativa única de poder dentro del FSLN. Claro, pero como Don Julio terminó siendo más hertista que Doña Mónica, es incapaz de incorporar en su análisis todas las facetas del dado. Pero en buen nica de acuerdo al análisis de López diríamos: Herty puso los riales y Nicho el coco, para construir la figura del caudillo comandante a nivel nacional, internacional y galáctico. ¿Pero será que la concuspiscencia por el poder es peor que la lujuria como afirmó Aristóteles y que éstos bróderes del Comandante  Daniel afilaron sus doradas y recamadas dagas y lo traicionaron? Traición no sé, pero al menos el Pelón quiso brillar más que el Sol, demostrando ser más “boluble” que Nicho.

Quedamos pendientes de ver la reconciliación entre estos personajes claves y poderosos del frentismo. Para nadie son ajenos los gestos que ha hecho el Ing. Marenco y la respuesta críptica del Comandante Ortega de re-llamar hermano a Nicho. Ojalá y para el bien de todos, estos señores se arreglen,  no nos atrasen  y se pongan a trabajar como buenos zapateros y ferreteros en los avances que pueden y deben realizar en la comuna,  el país, el planeta y la vía láctea. Aunque el chino Cheng de Dolores Carazo, ex militante del MAP-ML y uno de los pocos nicaragüenses que participó en la Revolución Cultural de Mao más la banda de los Cuatro, me dijo que este proceso “revolucionario” que estamos viviendo tiene mucho de lo vivido en  China durante la década de los 66-76.

¿Será que tenemos otra revolución cultural, un Mao, una Madame Jian Quim y una banda de los tres en Nicaragua? Veremos que nos cuenta el Camalada Cheng en una plóxima entlega.