Jorge Eduardo Arellano
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En estos momentos ya se abrieron los ritos electorales: por ello una dice votá DOS, votá por Alexis, votá por los candidatos del pueblo y para afirmar esto hay una serie de razones. Ésta sería una posición que lleva detrás una cantidad de elementos justifcatorios: popularidad, faena completa y con éxito desde la vicealcaldía para el caso de Argüello (programas deportivos, sociales, culturales que echó a andar dan fe de ello), habría que agregar el respaldo del mejor organizado y más grande partido político nicaragüense y lo que es mejor aún la convicción de que se debe trabajar para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, todo ello para el caso del mismo Alexis, así como para el resto de los candidatos sandinistas. Esto es apenas una parte de los argumentos.

De igual manera puede mencionarse la mancomunión, el entendimiento, el trabajo en equipo que se desarrollaría entre el gobierno central liderado por el presidente Ortega y la poeta Rosario Murillo en compañía del poder ciudadano y los alcaldes electos, pues como bien se ha podido constatar el tipo de gestión que se realiza desde el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional no es una gestión vertical como se desarrolló en los 16 años neoliberales, pues ahora el poder, la decisión, el consejo, la guía la proporciona el pueblo a través de los gabinetes del poder ciudadano, los cuales funcionan para que el poder circule desde abajo hacia arriba y no al revés, como lo acostumbraron los sátrapas neoliberales.

En este sentido es irrisorio y anodino el ruido que se quiere meter alrededor de la propaganda en las instituciones, pues esto debe ser analizado desde dos ópticas: el poder ciudadano por un lado y de manera separada a la anterior, la óptica de la corrupción neoliberal. Dicho de otra manera, tratar de argumentar que esto no se puede hacer, que está fuera del reflejo, de la ratio, es un prurito equívoco, así como una lectura retrógrada y mal enfocada que debe ser desleída y desenmascarada.

Como bien afirmábamos arriba: quien está en el poder ahora es el pueblo, es la gente, son los de abajo, de ahí que quienes han tomado la decisión de propagandizar dentro de sus propias instituciones los logros, las metas alcanzadas, los compromisos cumplidos es el pueblo mismo y no el gobierno, como afirma la rancia derecha. Es decir, el pueblo que ahora se identifica de forma plena con sus instituciones y que está claro de que ya no están tomadas, ni secuestradas por una recua de corruptos, por una tropilla de delincuentes almidonados, se expresa libremente de sus frutos, de sus productos obtenidos.

Es decir, es la gente, el pueblo mismo dando a conocer, celebrando sus Victorias, sus Triunfos dentro de la propia trinchera en la cual lo ha conseguido. Es como si desde tu casa no celebraras tus glorias, las metas alcanzadas, los objetivos cumplidos ¿No es esto querer negarle el derecho de vitorear en el propio espacio desde el cual se cumplió día a día en tiempo inesperado y con voluntad granítica los beneficios al pueblo?
Si se pretende decir que los corruptos neoliberales no hacían esto, es por una simple razón: no tenían nada que celebrar, pues las instituciones eran para ellos una “guaca” nada más y por lo tanto sus celebraciones las realizaban en otros sitios, en otros espacios y de otras formas: casinos (Bolaños), hoteles de lujo, joyerías, piscinas de lujo (Alemán), restaurantes famosos (Lacayo), o bien desarrollando escandalosos timos, estafas, desfalcos al erario como los CENIS (Montealegre), etc.

Además es dable agregar que el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional ha sido un medio para que ese pueblo cumpla los compromisos. Este ha posibilitado el desplazamiento no sólo del poder, sino la redistribución del mismo y de los programas de los cuales el pueblo goza sus frutos. Entonces ¿cómo no esperar que la gente aclame, desde todas las paredes de Nicaragua sus Victorias? Finalizaríamos diciendo que: muy pronto para que la consigna “Vamos por más Victorias” quepa, las paredes no sólo de las instituciones, sino de toda Nicaragua serán pocas para ovacionar esta insurrección, esta revolución de logros, de Victorias del pueblo.

milliurbina@yahoo.es