• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Los garífunas han luchado por mantener su identidad caribeña a través de sus tradiciones orales y rituales en los últimos siglos. Los británicos los expulsaron de su isla natal, San Vicente en el Mar Caribe. Su expulsión y diáspora les dio un mayor sentido de identidad, lo cual se mantuvo a través de sus tradiciones. Aunque la cultura garífuna podría extinguirse, su modo de vida tradicional, idiosincrasia, espiritualidad y creencias del sistema son muy interesantes.

El pueblo garífuna (Garínagu) representa un grupo étnico, ya que son descendientes de los indios caribeños, arawak de Sudamérica y los negros de África. Los garífunas llegaron a América Central a finales del siglo XVIII. Hoy en día, garífuna significa los indios que venían de San Vicente y el idioma que hablan. Después que los británicos conquistaron la isla, enviaron a más de 2,000 garífunas a la isla de Roatán, en Honduras; esos grupos de garífunas jóvenes se trasladaron y establecieron a lo largo de la costa caribeña de Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Ya que ni los españoles ni los británicos mantuvieron el control total de la costa Caribe de América Central, los garífunas pudieron experimentar un sentido de autonomía en sus nuevos lugares, asimismo querían mantener su identidad Caribeña, a pesar de la influencia de las potencias extranjeras como los británicos, franceses y españoles.

A su llegada, Marcos Sánchez Díaz, un brujo o “buyei”, fue el fundador de Labuga, hoy Livingston, Guatemala, en la desembocadura del río Dulce. Los garífunas se unieron a las colonias españolas de América Central. Un garífuna fue incluso un miembro del pelotón de fusilamiento que mató al aventurero estadounidense William Walker, según Víctor Virgilio López García, en Honduras. Por otro lado, los garífunas siempre han sentido la necesidad de trascender con su orientación y valores para tener un sentido de propósito e identidad.

Su sistema de creencias, rituales, sacerdotes Buyei, espiritistas y músicos desempeñaron un papel importante en su organización. La memoria colectiva de este grupo amerindio permitió que sus líderes se establecieran con éxito en diferentes países, inclusive en Laguna de Perlas en Nicaragua. Los garífunas llegaron a los Estados Unidos a mediados del siglo XX.

El guía espiritual se ha inspirado en sus héroes, quienes son recordados al ofrecer almejas, que son la comida favorita de sus antepasados. Sus tradiciones incluyen grandes rituales, comidas, canciones e historias que recuerdan del paraíso perdido en San Vicente. Sus orígenes y rituales han promovido su cohesión durante muchas generaciones, lo cual aún es evidente en Nicaragua.

La lengua garífuna, danza y música han sido considerados patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco. Sin embargo, la exposición de las comunidades garífunas a varios otros idiomas: español, inglés, el criollo de Belice y lenguas indígenas americanas podrían hacer que sus tradiciones originales desaparezcan.

Los antropólogos han estudiado la cultura garífuna desde los años 60. La historia muestra que la migración garífuna originalmente ayudó a mantener una identidad étnica distintiva, es decir, el Caribe Negro, que sobrevive en el tiempo. Las fuertes creencias se manifiestan en los rituales con la continua influencia y la presencia de los antepasados, a través de sus alimentos, música y danza para preservar su etnia.

* Escritor y docente, UNAN.

www.nicaraguanbooks.blogspot.com