• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Las últimas semanas del presente año han sido de muchos resultados en materia de investigación y promoción de la ciencia en nuestro país.

Las jornadas de Innovación propuesta por el Conicyt, las actividades de investigación y tecnología de parte de diferentes universidades y la Tercera Edición del Premio al Talento Joven (PTJ) que impulsa la Academia de Ciencias de Nicaragua son productos de mucha calidad y esperanza para el futuro del desarrollo de la Ciencia Tecnológica nacional.

El impulso al fomento de la enseñanza de las ciencias desde la escuela inicial o primaria, mediante la estrategia ECBI (Enseñanza de las Ciencias Basados en la Indagación) marca un hito histórico en nuestra nación, partiendo de la premisa que: Un niño educado y motivado al preguntarse el porqué de las cosas o fenómenos, será un ciudadano integral y de bien en su etapa adulta. Prevenimos desde esa fase del desarrollo que un futuro ciudadano genere violencia intrafamiliar o comunitaria, sea un sociópata, o alguien que atrase el desarrollo de una familia o la nación entera.

En días recientes se ha conformado el Movimiento de Jóvenes Investigadores, promovido por la Academia de Ciencias de Nicaragua, como una especie de continuum del proceso de investigación para el desarrollo, pretendiendo que el joven que sale de la educación secundaria fortalezca los cimientos que sembró en las actividades de ferias científicas de la educación media, y de las universitarias (Jornadas de Desarrollo Científico o JUDC), encaminándose a ser un futuro investigador o científico que abone en el esfuerzo de construir un país prospero, con justicia social y equitativo, donde no existan pocos que tengan mucho y muchos que no tengan nada.

El reto para las autoridades públicas y privadas que dictan las leyes que deben cumplirse para los planes de desarrollo de corto, mediano y largo plazo es incluir y vincular a esta camada de futuros técnicos y profesionales para que integren sus conocimientos en el nivel local y nacional y no tengan que emigrar al no encontrar las condiciones de infraestructura, de equipamientos, y hasta sociales propiamente dicho (salarios, microclima de vida, seguridad, etc.). Que no sigan siendo parte de la llamada Diáspora que enriquece otros países al no encontrar motivación y condiciones en la tierra que los vio nacer.

Es posible ser profeta en su tierra, cuando exista voluntad política de los tomadores de decisión de la cosa pública. Ingenieros, arquitectos, biólogos, médicos, y otros técnicos y profesionales deben y pueden hacer mucho aquí mismo, sin tener que buscar apoyo en otras tierras. Basta crear las condiciones aquí mismas, y eso es factible y posible.

Que los informes de Desarrollo humano, de ciencia y tecnología incluyan los aportes que nuestros ciudadanos generan aquí mismo. Lógicamente que el apoyo y protagonismo de otros países siempre es y será necesario, pues nuestro incipiente nivel de desarrollo no nos permite hacerlo solos.

Salud por lo que nace y debe crecer, en materia de Investigación, Innovación y Desarrollo. Estimados jóvenes: la tarea empieza y debe continuar. El futuro de Nicaragua está en sus manos.

* Médico. Código MINSA 6950.