•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La deuda externa total comprende todos los pasivos con no residentes que dan lugar a pagos por amortización, intereses, o por ambos conceptos. Comprende deuda pública (del Estado) y deuda privada no garantizada (de particulares), incluyendo corto plazo (1 año o menos). Abarca todos los instrumentos financieros que representan un pasivo con el exterior, excluyendo las participaciones en el capital y los derivados financieros, ya que estos instrumentos no suponen, necesariamente, la realización de pagos.

En los años setenta era común que los Estados avalaran los préstamos externos otorgados a los agentes privados, por lo cual, las inversiones fallidas o la insolvencia de estos agentes provocaron que muchas deudas de particulares fueran convertidas en deuda pública al exigir los acreedores el cumplimiento de los avales. A fin de ilustrar la importancia de la deuda externa privada presentamos a continuación el caso de 3 países, incluyendo Nicaragua.

En Ecuador, al ocurrir la dolarización (2000) la deuda externa privada totalizaba 2,230 millones de dólares alcanzando los 6,000 millones en 2004, y en ese mismo lapso aumentó considerablemente la deuda pública interna. En otras palabras, Ecuador estaba sustituyendo deuda externa a largo plazo por deuda interna a corto plazo con altos intereses, mientras los agentes privados contraían fuertes deudas externas que no libraban al Estado de las presiones de los acreedores para asumir esas deudas, como pasó con la “sucretización” de 1,140 millones de dólares de deuda externa privada (1983).

En España, la deuda externa total pasó de 600,000 millones de euros en 2002 a 1.8 billones en 2012, alcanzando la deuda externa privada el 61%: 700,000 millones de los bancos privados y 400,000 millones de las empresas privadas. El 39% restante corresponde a deuda pública externa: 260,000 millones, las Administraciones Públicas y 440,000 millones, el Banco de España. Por consiguiente, la deuda externa total de España representaba el 170% de su PIB (104% deuda externa privada y 66% deuda externa pública).

En los ochenta, Nicaragua asumió como deuda externa pública la deuda externa de las instituciones autónomas con la banca comercial internacional (924 millones de dólares), y la deuda externa de los bancos comerciales privados nacionalizados, empresas privadas confiscadas y Corporación Nicaragüense de Inversiones (353 millones de dólares). Además, la banca internacional exigió que el gobierno asumiera la deuda externa (no garantizada) de varias empresas privadas nicaragüenses (39.5 millones de dólares).

En el caso de Nicaragua, debido a la relevancia de la deuda externa privada (deuda del sector financiero, Albanisa y otras empresas del sector privado), es recomendable su incorporación en los análisis e informes de deuda externa a fin de reflejar el panorama completo de la deuda externa total. Los indicadores de sostenibilidad también deben incorporar la deuda externa privada y agregar el indicador de solvencia ¨Deuda Externa Neta Total¨ :pasivos con el exterior (públicos y privados) menos activos en el exterior (depósitos, colocaciones y otros instrumentos financieros constituidos por agentes públicos y privados nicaragüenses).

En una crisis grave de insolvencia de los deudores, los acreedores podrían presionar al Estado para asumir parte o la totalidad de las deudas externas privadas. Por tanto, la deuda externa privada siempre es relevante para cualquier Estado, y es ilusorio creer que esa deuda no podría llegar a afectar las finanzas estatales y por ende la economía, por el solo hecho de ser deuda privada no garantizada.

 

* Economista, MBA.